¿En qué estado se encuentran los proyectos de hidrógeno verde de ANCAP?

El grupo de Uruguay avanza tanto en la licitación de bloques eólicos offshore como también en un proyecto para producir e-fuels con energías renovables.

Uruguay se encuentra trabajando en distintas posibilidades de proyectos e iniciativas relativas al hidrógeno verde como parte de su segunda transformación energética. 

Y desde la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Pórtland de Uruguay (ANCAP) continúan enfocados en la licitación de los bloques eólicos offshore, la producción del mencionado vector energético y la obtención de combustibles sintéticos verdes. 

“Hablamos de la posibilidad de generar electricidad en el mar, pero producir el hidrógeno verde en tierra, o todo enfocado en el mar. Esa flexibilidad es una de las fortalezas del proyecto y es lo que más les interesa a los desarrolladores”, sostuvo Santiago Ferro, gerente de transición energética de ANCAP, durante un evento. 

“Los encaramos con muchas analogías a los proyectos petroleros, con un plazo para evaluar el potencial de las áreas y, eventualmente, presentar un plan de desarrollo y pasar a la producción de hidrógeno verde. Es decir que al firmar los contratos, la empresa no compromete el avance futuro, sino que compromete la actividad de evaluación y visualizamos que ANCAP podría asociarse cuando se presenta el plan de desarrollo”, agregó. 

Cabe recordar que, en primera instancia, se prevé licitar diez bloques de 500 km2 cada uno, que tienen un potencial medio de 3 GW de capacidad renovable operativa, con vientos que oscilan entre los 8,5 metros por segundo a los 100 metros de altura y 9 m/s a a 150m, con un factor de capacidad superiores al 55%, según dieron a conocer desde la entidad. 

Pero a ello se debe agregar que desde el Grupo ANCAP también prevén un proyecto de producción de e-fuels a partir de CO2 biogénico generado en la planta de etanol en Paysandú del Alcoholes del Uruguay (ALUR – integrante del Grupo ANCAP), la cual estará alimentada con energía limpia, similar a la central Haru Oni de Siemens Energy en Magallanes, Chile

“Tendremos una generación eléctrica a partir de fuentes renovables, la planta tendrá dos puntos de generación de CO2 y con la energía eléctrica se producirá el hidrógeno verde, con ello se obtendrá metanol o combustibles sintéticos”, explicó Walter Bisio, gerente de proyectos de ALUR. 

“Se plantea una producción de casi 100000 toneladas de metanol verde, para lo se precisa un electrolizador del orden de 200 MW de capacidad. Y para ello, se necesita la instalación de 400 a 500 MW de energía solar y eólica, que puede tener variaciones de acuerdo de si es un proyecto on-grid u off-grid”, complementó.

En consecuencia, se firmará un acuerdo de exclusividad y trabajaremos en la factibilidad para el proyecto Power-to-Methanol o Power-to-Fuel, y se espera que en el primer semestre del próximo año esté finalizado dicho estudio que permita dar los próximos pasos. 

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