Recientemente CAMMESA publicó la “Reprogramación Trimestral Provisoria” para el período de agosto a octubre de este año, donde actualiza estimaciones de la “Programación Estacional Definitiva”, de mayo a octubre (ver nota), debido a los cambios identificados por el avance del COVID-19.

En la nueva proyección se prevén demoras en el ingreso a operación comercial de centrales de energía eléctrica.

Se suponía que hacia fines de octubre ingresarían 2.638,5 MW de nueva potencia, pero la reprogramación señala que terminarán siendo 1.753 MW, y recién para fin de año se llegaría a los 2.591 MW.

De esos 1.753 MW, la mayor parte corresponde a fuentes de energías renovables: 1.134 MW, mientras que los 619 MW de capacidad restante a plantas térmicas.

Entre las renovables, la tecnología que predomina es la eólica, con 637 MW; luego viene la solar fotovoltaica, con 408 MW; le siguen las plantas de bioenergías (biomasa, biogás y biocombustibles), por 84 MW; y finalmente la hidráulica, por 5 MW.

Fuente: CAMMESA

Otro cambio en la “Reprogramación Trimestral Provisoria” tiene que ver con el consumo eléctrico. Se prevé una caída de la demanda en torno al 9,8% hacia octubre a causa de las medidas de Aislamiento Social Preventivo Obligatorio para controlar el avance del COVID-19.

Fuente: CAMMESA

Del mismo modo, se supone una menor disponibilidad de gas. “Los consumos Usina son cubiertos con inyección Nacional, importación de Bolivia y GNL. Se considera una merma total de 12 MMm3/día en cuenca Neuquina”, expone el informe.

Allí también se señala que el Fuel Oil llegará al límite máximo de consumo “dependiendo de la disponibilidad de equipamiento”.

Sobre el gasoil indica que se llegará a octubre “con límite de consumo semanal sostenido por logística a 200 mil m3”.