Durante la semana pasada y lo que va de esta, la cartera dirigida por Juan José Aranguren se estuvo reuniendo con diferentes actores y entidades del biocombustible. Desde los diferentes sectores han manifestado una gran capacidad de diálogo de las nuevas autoridades.

Tal es el caso del biodiesel, donde el gobierno se ha reunido con los distintos sectores y están evaluando todas las posiciones de mercado: lo que requieren las pequeñas y medianas empresas comúnmente enfocadas a la provisión local y aquellas grandes que avizoran un mercado internacional poco competitivo a causa del precio barato del barril de crudo del petróleo, que promedia los 33 dólares.

Panorama igualmente complicado tienen las Pymes de biodiesel que desde aproximadamente fines de noviembre no están produciendo. En un principio porque no podían conseguir aceite de soja (principal insumo para elaborar el biocombustible), ya que sus fabricantes estaban expectantes a la devaluación que finalmente se concretó y no lo vendían. Ahora, porque el ajuste cambiario (del 38 por ciento) y la quita parcial de retenciones a la soja (que impacta en un 7 por ciento en el valor del aceite) obligan a un nuevo escenario de precios.

La última marcación se fijó a fines de octubre y se detalla que las medianas empresas reciben 7.020,25 pesos por cada tonelada que entregan a las petroleras a los fines de mezclar un 10 por ciento con gasoil. Según los industriales el precio debería ajustarse a 11.000 pesos la tonelada, un 36,3 por ciento más. En la actualidad el 90 por ciento de las plantas se encuentran fuera de producción.

No obstante, desde el gobierno nacional aseguran que entre lo que resta de esta semana y principios de la próxima se estarían publicando las nuevas tablas. Si bien no han trascendido los precios, se estima que será favorable a los industriales.

Sin embargo, el dilema del Ministerio de Energía y Minería es que el aumento del biodiesel impacta en las refinerías, lo que se traduce a un mayor costo del gasoil en el surtidor. Es por ello que los funcionarios paralelamente están manteniendo reuniones con las diferentes petroleras. Queda abierta la incógnita. Hasta el momento el aumento de diésel subió alrededor de un 6 por ciento.