En marzo me invitaron de la Agencia Internacional de Energía (IAE), en Canadá, al Gas Fórum, que participan 45 países, y si bien Argentina no forma parte de esta organización con sede en París, producto de la importancia que tienen los Shale para el mundo en menos de 5 minutos de la presentación ya se estaba hablando de Argentina”, relata Luis Pedro Stinco, consultor de Oleumpetra y docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA).

Stinco se sorprendió de la misma manera un mes más tarde, en abril, cuando “en un workshop de shale de Latinoamérica pasó lo mismo: no habían transcurrido cinco minutos de la charla inaugural que ya mencionaban Vaca Muerta”. En Denver, Estados Unidos, hacia mediados de 2013 y 2014, vivió la misma experiencia.

¿Por qué Vaca Muerta concentra la atención de los petroleros? La respuesta de Stinco es contundente: “después de Estados Unidos, que perfora cerca de 46.000 pozos al año de los cuales cerca del 65% corresponden a no convencionales, viene Argentina. Somos el segundo país con mayor actividad, contamos con algo más de 300 pozos; nos sigue China con menos de 30 pozos”.

Hay una serie de situaciones que hacen que la Argentina sea atractiva: las cuencas donde están alojados los shale cuentan con infraestructura, ductos, caminos; además hay experiencia, personal que se está capacitando; también es importante que tenemos un mercado ávido por consumir hidrocarburos, hay demanda; desde el punto de vista del negocio esto nos favorece enormemente”.

Como aspecto negativo, Stinco apunta tres factores: que el marco legal no es el más apropiado, que no se respetan  los contratos, y la imposibilidad de girar divisas al exterior. Así y todo, considera que el marco regulatorio no es el condicionante central: “hay empresas que operan en África o Medio Oriente, en países muy hostiles y conflictivos”.

Respecto de la polémica sobre la nueva ley de hidrocarburos, el experto planteó: “la ley y el marco legal son aspectos importantes que es necesario ajustar, pero lo peor que puede suceder es que haya indefinición, porque mientras esté indefinido nadie va a venir a invertir”.

Un poroto a favor de Vaca Muerta, resalta Stinco y que en su opinión “pesa muchísimo”, es que “los shale y tight en Argentina son reservorios no convencionales que se encuentran dentro de cuencas que tienen más de 100 años de estar en producción”. Esto hace que sea más competitivo frente a México, que abrió la iniciativa privada, y frente a Colombia, que tienen menor trayectoria y otras limitaciones.

Para Stinco, “el autoabastecimiento podría lograrse si además de explotar los shale y tight se le agregan el desarrollo de intensivo de los campos maduros a través de técnicas de recuperación secundaria y terciaria, esta situación va a generar un efecto multiplicador en la actividad industrial, en las Pymes, que permitirá re-desarrollar gran parte de la geografía del país”.

En Estados Unidos, explica el consultor, “la industria laboral multiplicó los puestos de trabajo y redujo el impacto de las crisis económicas de los últimos años”. Respecto del caso local compara que “se puede duplicar la cantidad de gente  y de empresas que ofrecen servicios; hay toda una serie de beneficios que se pueden dar y que pueden mejorar la economía del país”.