El pasado jueves 4 de noviembre fue el Día de la Energía en la 26° Conferencia de las Partes (COP, por sus siglas en inglés), la cumbre que realizó este año en Glasgow la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

Allí, se dieron cita autoridades de gobierno, líderes empresarios y de organizaciones de todo el mundo para remarcar la urgencia de acelerar los esfuerzos hacia una transición energética que limite el aumento de la temperatura media global.

Damilola Ogunbiyi, CEO de Sustainable Energy for All y copresidente de ONU-Energía, fue una de las referentes internacionales que no tuvo respiro aquel día. Su agenda estuvo copada tanto por plenarias de la presidencia del Reino Unido como por paneles de debate de distintas organizaciones observadoras de la Conferencia.

No obstante, puso a disposición de Energía Estratégica unos minutos adicionales fuera de cronograma para brindar su testimonio exclusivo para nuestros lectores del sector energético de Latinoamérica.

“Estamos realmente esperanzados y comprometidos a llegar a un acuerdo que nos ayude a todos a construir un futuro sostenible”, aseguró haciendo referencia a los 197 países adoptaron el Acuerdo de París.

Ahora bien, para hacer frente a las urgencias del cambio climático y sus efectos negativos, resaltó el rol que tendrán las grandes potencias del mundo.

“Todos esos roles de China, Estados Unidos y países de Europa, son fundamentales”, valoró.

Y agregó: “Tienen que descarbonizar fuera del índice porque eso influye a todo el mundo”.

Desde la lectura de Damilola Ogunbiyi, las Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) podrían ser más ambiciosas en la medida de las capacidades y recursos de cada país.

Y considerando aquello, también subrayó la necesidad de medidas específicas para acelerar el progreso de los países menos adelantados y la oportunidad de que las potencias encaminen al resto.

“Sabe que los necesitamos para las finanzas críticas y para la innovación de los países en desarrollo. Pero también los necesitamos para liderar el camino”, valoró.

“Todos vamos en línea con el 1.5°C y también las emisiones netas cero. Pero por lo que hacemos, no podemos olvidarnos de los 759 millones de personas que no tienen acceso a la electricidad y los 2.600 millones de personas que no tienen acceso a una cocina limpia”, indicó la experta.

“Entonces, lo que estamos tratando de hacer es que lo que fue considerado una emergencia climática también tenga que ser una emergencia de desarrollo. Y es, particularmente, que la gente tenga que tener una energía limpia y asequible al mismo tiempo”, remarcó.

Es preciso recordar que las entidades que lidera Damilola Ogunbiyi son de las principales en velar por el impulso de acciones más rápidas y concretas hacia el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 (ODS 7) aquel destinado a garantizar un acceso a la energía que sea asequible y no contaminante para todos.

De allí es que la experta consideró que, aunque todos los países miembro estén alineados a los objetivos de reducción de emisiones, es preciso asegurarse de que el acceso universal se alcance en principio como meta intermedia al 2030 (o antes) para ir bien encaminados a las cero emisiones en el sector energético para el 2050.