Con su informe sobre precios de generación eléctrica de diferentes tecnologías, que se publica cada 5 años, la Agencia Internacional de la Energía sirve de guía para los Gobiernos de la OCDE sobre cuáles son las tecnologías de generación eléctrica disponibles y cuál sería el coste de generar electricidad para una instalación que se ponga en marcha, en este caso en 2020.

Los resultados comparativos no son sorprendentes si se tienen en cuenta los informes ya hechos públicos por parte de IRENA, la Comisión Europea y diferentes bancos de inversión:  la energía eólica es la tecnología de generación más barata frente a tecnologías de combustibles fósiles y otras renovables. Como es lógico, se supone que las instalaciones eólicas se hacen en lugares con bastante recurso eólico.

La novedad de la edición de 2015 es que la AIE publica datos para instalaciones en España:

–          Un parque eólico estándar de 25 MW puesto en marcha en 2020 tendría un coste de generación (LCOE) de 76,6 €/MWh (euros de 2013) y sería la tecnología renovable más barata después de la hidráulica (a la que no le queda prácticamente potencial en España). Lo curioso de los datos que maneja la AIE es que si bien 2.100 horas equivalentes para el parque eólico estándar es un valor razonable aunque algo bajo (la media del sector ha sido 2.250 horas entre 2000 y 2014), las 3.500 horas equivalentes para la hidráulica no lo es (en 2014 para el parque hidráulico español fueron 2.016 horas y 1.854 horas en 2013. Y eso que fueron dos años húmedos).

–          La AIE no da datos para centrales de gas o carbón nuevas en España, pero se pueden comparar los de Portugal: 77,2 €/MWh el ciclo combinado de gas; entre 67,5 y 75 €/MWh, la central de carbón.

El informe de la AIE también compara las diferencias de valores en función del coste de capital. Así, un MWh eólico del parque eólico de 2020 español costaría 61,1 €/MWh si el coste de capital fuese del 3 por ciento, los 76,6 €/MWh ya mencionados si el interés fuese del 7 por ciento (que solía ser el más utilizado antes de la Reforma Energética), y 90 €/MWh si el interés fuese del 10 por ciento. La diferencia entre el coste de generación entre la primera opción y la última es del 47 por ciento.

Es decir: generar electricidad con eólica con un coste de capital del 10 por ciento es un 47 por ciento más caro que con un valor del 3 por ciento y un 17,5 por ciento más caro que con un valor del 7 por ciento.

De estos datos se podrían sacar algunas conclusiones de política energética. Actualmente los analistas financieros del sector renovable dicen que el coste de capital para proyectos renovables en España está entre el 10 y el 11 por ciento debido al riesgo país introducido por los efectos retroactivos de la Reforma sobre las instalaciones existentes. Esto significaría que uno de los efectos colaterales de la Reforma habría sido el encarecimiento sustancial de la puesta en marcha de nuevas instalaciones a futuro.

Y aquí es donde se entiende mejor la recomendación que la propia AIE hizo al MINETUR en el  segundo informe mencionado, sobre el sector energético español, publicado el pasado julio: “La reforma del sector eléctrico ha generado una percepción de inseguridad regulatoria en los inversores, y sin embargo España va a necesitar más inversiones para cumplir con el objetivo común de la UE  de un 27 por ciento de renovables para 2030”. Según la AIE, España debería clarificar a los mercados cómo se va a conseguir el objetivo de 2020 de renovables y asegurar la seguridad regulatoria para el nuevo mecanismo de apoyo a la electricidad renovable.

Si el Gobierno español siguiese las recomendaciones de la AIE y se consiguiese reducir el coste de capital para nuevas instalaciones eólicas del 10-11 por ciento a un 7 por ciento o menos, la sociedad española podría ahorrarse entre un 17 por ciento y un 47 por ciento del extracoste generado por la Reforma de cara al cumplimiento de los objetivos para 2020 de renovables.