09 de noviembre de 2018

Energía Estratégica

Por Energía Estratégica.
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En el mundo, los subsidios a los combustibles fósiles volvieron a crecer en 2017

Según el informe, los subsidios mundiales al consumo de combustibles fósiles se redujeron a casi la mitad entre 2012 y 2016, pero volvieron a subir en 2017. Una traducción de Ovidio Holzer, experto en energía.

El World Energy Outlook lleva muchos años analizando la evolución los subsidios al consumo de combustibles fósiles. Los últimos registros muestran que están aumentando de nuevo. Todos los datos están disponibles aquí.

Subsidios al consumo de combustibles fósiles por país, 2017 (miles de millones de U$S)

Fuente: https://www.iea.org/weo/energysubsidies/

Los subsidios mundiales al consumo de combustibles fósiles casi se redujeron a la mitad entre 2012 y 2016. Pero los mismos volvieron a subir en 2017, según datos de World Energy Outlook 2018.

Los registros para 2017 muestran un aumento del 12% en el valor estimado de estos subsidios, a más de U$S 300 mil millones. La mayor parte del aumento se relaciona con los productos del petróleo, lo que es un reflejo del precio más alto del petróleo (si un precio que paga el usuario final es artificialmente bajo y sigue siendo el mismo, entonces aumenta el valor estimado del subsidio).

En 2016, por primera vez, el valor de los subsidios a la electricidad alimentada con combustibles fósiles fue mayor que para el petróleo. Los datos de 2017 considerados, muestran que el petróleo es el portador de energía más fuertemente subsidiado.

Fuente:https://www.iea.org/newsroom/news/2018/october/hard-earned-reforms-to-fossil-fuel-subsidies-are-coming-under-threat.html

Los subsidios al consumo de combustibles fósiles existen en varios países. Estos subsidios reducen el precio de los combustibles fósiles, o de la electricidad basada en combustibles fósiles, para los consumidores finales, a menudo como una forma de perseguir políticas sociales, incluido el acceso a la energía.

Los gobiernos pueden tener buenas razones para hacer que la energía sea más asequible, especialmente para los grupos más pobres y vulnerables. Pero muchos subsidios están mal orientados, beneficiando desproporcionadamente a los segmentos más ricos de la población que usan mucho más del combustible subsidiado.

Estas políticas de subsidios no dirigidos fomentan el consumo derrochador, elevan las emisiones y reducen los presupuestos gubernamentales. La eliminación gradual de los subsidios al consumo de combustibles fósiles es un pilar de una política de energía sólida.

El período de altos precios del petróleo de 2010-2014 proporcionó una fuerte motivación para que muchos países importadores de petróleo persigan una reforma de los subsidios. La caída en el precio que comenzó en 2014 presentó la oportunidad. Una gran cantidad de países, desde India a Indonesia y desde México a Malasia, han implementado reformas en los últimos años.

Las reformas (que suponen modificaciones en los precios) también han ganado terreno entre los exportadores de combustibles fósiles. En muchos casos, los subsidios representan un costo de oportunidad, es decir, ingresos perdidos, en lugar de una carga financiera explícita, pero las circunstancias limitadas de muchos exportadores de petróleo y gas en los últimos años impulsaron cambios en los precios de la energía. Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han aumentado los precios internos de la nafta, el gas natural y la electricidad en los últimos años.

Fuente:https://www.iea.org/newsroom/news/2018/october/hard-earned-reforms-to-fossil-fuel-subsidies-are-coming-under-threat.html

El aumento de los precios internacionales del combustible en 2018 podría retrasar los esfuerzos para eliminar gradualmente los subsidios a los combustibles fósiles. Los consumidores en muchos países importadores de petróleo se enfrentan a un alza en los precios minoristas, en particular en las economías en desarrollo que conjugan este evento con la depreciación de sus monedas locales frente al dólar estadounidense. Un aumento del 75% en el precio del crudo Brent denominado en dólares desde enero de 2018 se traduce en un aumento de más del 100% expresado en rupias indias y un aumento del 250% en pesos argentinos.

Frente a estas presiones, algunos países han empezado a retrasar sus programas de reformas posponiendo los aumentos de precios o protegiendo a los consumidores de sus esfuerzos, mientras que en la mayoría de los casos mantienen como política general el objetivo de fijación de precios basados ​​en el mercado. Por ejemplo, a pesar de los precios internacionales más altos, Indonesia y Malasia han mantenido los precios internos en los niveles anteriores, India ha reducido el impuesto especial sobre la nafta y el gasoil y Brasil ha aumentado su subsidio al diesel.

Estos controles de precios pueden proteger a los consumidores de cambios a corto plazo en el precio del mercado internacional, pero a un costo fiscal y ambiental. Además, disminuyen el potencial que poseen los precios más altos para frenar la demanda y equilibrar el mercado.

La IEA sigue siendo un firme partidario de los esfuerzos internacionales para eliminar gradualmente los ineficientes subsidios al consumo de combustibles fósiles, y el WEO ha estado destacando constantemente este tema con datos y análisis. En el recientemente publicado Panorama para las economías productoras, se destacó las bajas tarifas que enfrentan los consumidores de electricidad en muchas partes del Medio Oriente, lo que apuntala un crecimiento muy rápido en el uso de electricidad residencial, principalmente para electrodomésticos y refrigeración.

Fuente: https://www.iea.org/newsroom/news/2018/october/hard-earned-reforms-to-fossil-fuel-subsidies-are-coming-under-threat.html

 

Se han logrado algunos avances en el aumento de los precios de la electricidad residencial en varios países, incluida Arabia Saudita, pero los precios siguen siendo relativamente bajos en toda la región, y en muchos casos no cubren el costo del suministro. Si los subsidios a la electricidad se mantuvieran en sus niveles actuales, el aumento de la demanda de electricidad en el sector residencial aumentaría la factura del subsidio a alrededor de U$S 65 mil millones para 2040 en el Medio Oriente, lo que implica una carga fiscal enorme.

Los esfuerzos adicionales en la reforma de los precios son una parte importante de la solución. El aumento de los precios del combustible y la electricidad reduce el período de recuperación de los productos con mayor eficiencia y ayuda a aumentar la conciencia pública sobre los vínculos entre la eficiencia y el costo de la energía que consumen.

Sin embargo, normalmente también se requiere un impulso en el lado de la oferta para garantizar que haya productos más eficientes disponibles en el mercado. Varios países están introduciendo políticas de eficiencia: los Emiratos Árabes Unidos han introducido un programa de etiquetado de eficiencia para refrigeradores y acondicionadores de aire, mientras que Arabia Saudita ha introducido estándares mínimos de rendimiento o eficiencia. Pero se podría hacer mucho más.

La eliminación gradual de los subsidios a los combustibles fósiles también facilitaría el despliegue rentable del enorme potencial de energías renovables de la región, cuyo desarrollo se ha visto limitado por la disponibilidad de petróleo y gas subsidiados para la generación de energía. El Medio Oriente está dotado de algunas de las mejores tasas de irradiación solar del mundo, alcanzando alrededor de 2.400 kilovatios-hora por metro cuadrado por año, pero la participación de la generación solar en la matriz de generación de energía sigue siendo muy baja. La participación de todas las energías renovables es solo del 6% de la capacidad instala de generación de la región y representa el 2% de la producción de electricidad.

Fuente: https://www.iea.org/newsroom/news/2018/october/hard-earned-reforms-to-fossil-fuel-subsidies-are-coming-under-threat.html

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