Se trata de una nueva serie de gasificadores a biomasa que fabricará en su planta próxima a la ciudad de Río Tercero. Son cuatro modelos comerciales de distintos tamaños y capacidades, destinados para toda industria consumidora de GLP, fueloil o gasoil como fuente energética primaria.

Los gasificadores tipo “updraft” consisten en una innovadora forma de crear gas mediante materia orgánica, conocida como biomasa. “Hace casi 15 años que esta tecnología es aplicada en Europa y en el Caribe, y después de ver el éxito obtenido decidimos invertir en Argentina, donde hay mucho potencial de biomasa y la real necesidad de mejorar la matriz energética industrial”, afirma Doménico Cappello, cofundador y director de Desarrollo de Negocios de IGT Energy.

Queremos darles a nuestros clientes una solución a su problema energético, y simultáneamente disminuir el costo de la energía y mejorar su impacto ambiental, algo que está en la agenda de todos los directivos de empresas medianas y grandes”, completó, por su parte, Martín Amengual, cofundador y director Ejecutivo.

Expectativas y exportación

La empresa tiene oficinas en Córdoba, Buenos Aires y Los Ángeles (Estados Unidos), desde donde encara el desarrollo de negocios y apunta a convertirse en referente de energía sustentable de alcance global. “Estamos apuntando a Argentina como mercado principal, pero vemos muchas oportunidades en el resto de Latinoamérica y el Caribe, donde la coyuntura es similar y el potencial de esta tecnología es casi ilimitado”, sentenció Amengual.

Con todo, la proyección es colocar en el primer año cinco gasificadores de alta capacidad y entre cinco y diez de los más pequeños para pequeñas y medianas industrias. La firma se apresta a cerrar su primera venta en los próximos días, antes del fin de este año.

La tecnología, materializada en gasificadores de alta performance y gran porte, cuenta con el respaldo de una marca italiana y con un caso de éxito en el interior de Córdoba.

Tecnología y beneficios que se ponen en marcha

Los gasificadores se fabrican en la planta de IGT Energy y se culmina su instalación en la casa del cliente. Para su puesta en marcha, éste debe considerar tanto la inversión del gasificador propiamente dicho como los periféricos, es decir las conexiones entre el gasificador y la planta a la que abastecerá de energía. La amortización del producto, que tiene un costo que parte de $3.500.000, se calcula en un período que ronda entre tres y cinco años, dependiendo del consumo de combustibles y del proyecto de biomasa que se desarrolle en cada emplazamiento.

Los beneficios de la biomasa

La gasificación de la biomasa es una técnica conocida y usada desde los albores del siglo XX. Debido al auge de los combustibles fósiles, su presencia en el mercado energético quedó en un segundo plano después de los años 50. Hoy, ante un escenario global muy distinto, la posibilidad de generar energía a partir de la biomasa, de manera sustentable y limpia, reinserta el tema en la agenda del día. Las bondades de esta tecnología son múltiples: no aumenta el efecto invernadero; utiliza biomasa como combustible, con lo cual tiene un recurso prácticamente inagotable; permite el uso de biomasa forestal, lo cual disminuye riesgo de incendios y genera oportunidad de empleo y facilita la opción de cerrar el circuito virtuoso, utilizado sus derechos como fertilizantes en el crecimiento de la biomasa.

La energía generada gracias a este proceso tiene múltiples aplicaciones en sus distintas modalidades: generación eléctrica y su distribución directa a través de la red eléctrica; distribución en electrificación rural y sistemas aislados; uso directo del gas resultante para diversas aplicaciones térmicas; climatización y calefacción distribuida.

Nuestros clientes vienen buscando un asesoramiento al respecto; están interesados, lo tienen en su agenda, pero necesitan entender mejor cómo pueden hacer uso de esta tecnología en sus empresas”, comenta Cappello.

La gasificación de biomasa es un proceso en cuya definición hay que tener en cuenta el tipo y cantidad de biomasa de la que se dispone, la aplicación final que se pretende de la energía resultante, los aspectos económicos y financieros, y los aspectos medioambientales. Y ese tipo de aseoramiento es que el ofrecemos a nuestros clientes junto con la instalación de los equipos”, agregó.

La empresa nació en el año 2012, promovida por sus fundadores, con más de 15 años de trayectoria en la gasificación “updraft”, la innovación que cambia el concepto de la gasificación de biomasa y abre las puertas para su aplicación industrial. Sobre la base de CVR SRL de Milan, Italia (www.cvrsrl.it), la empresa desarrolló su propio diseño de la tecnología llegando a un proceso confiable y eficiente.

Luego de haber desarrollado e instalado proyectos en Europa y el Caribe, su fundador, Doménico Capello, se instaló en Argentina para llevar a cabo un gran proyecto agroindustrial y su expansión.