Ingenostrum, empresa española abocada a la ingeniería y al desarrollo de proyectos, y una renombrada compañía internacional, ambas en el mercado de energías renovables, están avanzando en lo que será el parque solar más grande de Latinoamérica tras haber firmado un acuerdo de co-desarrollo.

La obra superaría a “Villanueva”, planta fotovoltaica de 754 MWp, ubicada en el estado de Coahuila, México.

El emprendimiento, denominado Guayepo Solar, estararía listo para ser  construido a partir del año que viene, inicialmente en dos etapas que permitirán alcanzar los 400 MW netos (520 MWp).

Pero, a su vez, se está proyectando una tercera fase que lo escalaría a 600 MWac, aproximadamente unos 800 MWp.

“El proyecto ya tiene todos los estudios de ingeniería realizados y estamos en la fase final de radicar el estudio de impacto ambiental”, confía a Energía Estratégica Adriana Turbay, Managing Partner de Ingenostrum Colombia.

La empresaria precisa que la mega-planta fotovoltaica se montará en el Departamento Atlántico, al norte del país andino. “Se conectará en la subestación Sabanalarga, a través de una línea de 500 kV”, detalla.

“Es un proyecto muy grande, y por tanto complejo. Se está montando sobre 1.500 hectáreas, donde en el área de influencia directa involucra al menos tres poblaciones; los retos ambientales y sociales son muchísimos, pero todo se está dando muy bien, Guayepo siempre fluye, y sin el apoyo de nuestro cliente no sería lo mismo”, afirma Turbay.

La Directora de Ingenostrum Colombia destaca que “para el buen éxito de un proyecto en co-desarrollo, el compromiso y el trabajo en equipo es esencial”.

Asimismo, comenta que, dada la envergadura de la obra, su planificación comenzó hace ya 4 años, en el 2015.

“Creemos que todo va a estar listo para empezar a construirlo en menos de un año”, augura Turbay.

Comercialización de la energía

Consultada sobre el tipo de mercado que pretenden para el eventual parque de aproximadamente 800 MWp, Turbay cuenta que en un principio el objetivo de la empresa era presentarlo en la subasta de energías renovables que está en curso, pero finalmente desistieron.

“No logramos optimizarlo de la mejor manera y preferimos no avanzar en la subasta”, indica la Directora de Ingenostrum.

“Es un proyecto sumamente valioso, el cual se esta llevando a cabo con los estándares más altos de ingeniería, ambientales y sociales, y el cual sin duda encontrará un mercado dentro de una futura subasta o por fuera de ella”, cierra la directiva.