En el artículo 4, Tomassi deja en claro el objetivo de la iniciativa: “Los que dispongan de equipamiento de generación de energía eléctrica por medios renovables, podrán inyectar la energía que de esta forma generen a la red de distribución a través de las respectivas interconexiones las cuales deberán sujetarse a las normativas jurisdiccionales vigentes y a los requisitos exigidos por el inciso b) del artículo 56 de la Ley 24.065”.

La propuesta de Tomassi está basada en el trabajo que realizó la Asociación Electrotécnica Argentina (AEA), institución que ya en 2012 convocó a un grupo de expertos en materia de energías renovables, en particular de energía solar fotovoltaica, con el propósito de desarrollar una reglamentación técnica cuyo objetivo era especificar técnicamente los requisitos para la instalación de un sistema solar fotovoltaico conectado a la red.

En el mes de julio del mismo año la Comisión de Normalización de AEA aprueba y autoriza a conformar el grupo de trabajo, que se denominó GT10H, desarrollado junto a representantes de los sectores públicos y privados, y empresas distribuidoras de energía eléctrica de varias regiones del país.

Este equipo analizó en detalle la normativa de la Comisión Electrotécnica Internacional, IEC 60364-7-712 «Solar photovoltaic (PV) power supply systems», la cual se actualizó y adaptó para que pueda aplicarse en nuestro país.

Tras un trabajo arduo pero consensuado, en el mes de noviembre del año 2015 es aprobada la Reglamentación para la Ejecución de Instalaciones Eléctricas en Inmuebles AEA 90364-7-712; Parte 7 – Reglas Particulares para la Instalación en Lugares y Locales Especiales; Sección 712 – Sistemas de Suministro de Energía mediante Paneles Solares Fotovoltaicos, restando a futuro el desarrollo de una Reglamentación que involucre sistemas de acumulación, de forma tal de cubrir ambos tipos de instalación a la hora de hablar de los sistemas solares fotovoltaicos”, explica en sus fundamentos Tomassi.

Beneficios

Tomassi destaca que “un marco regulatorio sobre el sistema de suministro aquí propuesto, beneficiará a usuarios, al medio ambiente y a la economía social. El permitir a un hogar conectarse a la red de generación eléctrica local e inyectar energía, privilegia el uso de las energías no convencionales y cuando esto ocurre, el medidor funciona en sentido inverso y en la cuenta sólo se factura el consumo neto”.