Tras la fuerte caída del precio del barril de crudo, que ronda en una depreciación del 40 por ciento desde junio de este año, la competitividad del biodiesel en el mercado mundial se vio seriamente afectada.

Como medida paliativa, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico –Cammesa- comenzó a dialogar con empresas de biocombustibles para comprar parte de su producción y utilizarla en la quema para la generación de energía. Si bien se trata de una propuesta previa a la crisis del sector, se estima que el próximo año el convenio esté en marcha.

Esperemos que en este 2015 se pueda concretar la iniciativa y evitar, por un lado, seguir importando el caudal de gasoil que se importa y, por otro, utilizar el producto que tenemos acá que, además de ser 100 por ciento de origen nacional, es totalmente renovable”, manifestó Víctor Castro, Director Ejecutivo de Cámara Argentina de Biocombustibles -CARBIO-, a Energía Estratégica.

Aunque destaca que no se trata de una suma abultada, ya que se calcula que se vaya a destinar entre apenas 150 mil y 200 mil toneladas de diésel verde, considerando que la industria nacional tiene una capacidad de producción de 4 millones de toneladas anuales y exporta por temporada 2,5 millones de toneladas, dijo que como proporción inicial es una buena cifra.

No va a solucionar el tema –de las exportaciones- pero todo suma, todo sirve”, remató el especialista.

A su vez, Castro explicó que la industria no sólo está creciendo a buen nivel sino que si la demanda lo exigiera el mercado podría ampliarse a niveles aún mayores, remplazando así los niveles de importación del combustible fósil. “Estamos en capacidad para proveer el mercado doméstico y atender a la exportación en los volúmenes que sean necesarios. Estamos en condiciones de cumplir con todos los mercados”, destacó.

Dijo que de abrirse nuevamente el mercado con la Unión Europea, normalizarse los precios del barril de crudo,y de ampliarse los márgenes del corte de biodiesel en los vehículos nacionales, al igual que incrementarse los valores del diésel verde para la generación de energía eléctrica, son deseos y proyectos en carpeta que desarrollarían fuertemente a la industria del biocombustible.