La empresa argentina Energy – W diseñó una propuesta que tiene por objetivo la producción de bioenergías, a partir de la explotación del movimiento del agua de río. El proyecto busca contribuir a la solución de problemas ambientales, sociales y económicos, pero también proveer de energía sustentable a poblaciones extensas y comunidades rurales.

Debido a su diseño simple y conciso, no requiere de grandes espacios, ni tecnologías especializadas; tampoco funciona a base de combustibles fósiles.

Las bondades de las materias primas empleadas en su fabricación, quedan al descubierto mostrando una vida útil silenciosa y prolongada. Es higiénico, ligero, de bajo mantenimiento y no ejerce daño alguno sobre los distintos ecosistemas.

Al respecto, Eduardo García, director general de la firma, explicó: “Para evaluar el potencial energético de las mareas, apelamos a una tarea más bien práctica, que de investigación. En este sentido, implementamos tecnologías flexibles y de fácil instalación”.

El especialista señaló que Energy – W cuenta con un equipo que, al sumergirlo al 50 por ciento, ya es capaz de proveer resultados. Esto permite confirmar que mediante un flujo constaste de agua, se pueden obtener niveles de potencia de gran magnitud, incluso a partir de niveles muy bajos en las revoluciones. “Un ejemplo claro de la viabilidad de las aguas para producir energías, está dado por el Río de la Plata. Éste es capaz de arrastrar embarcaciones enteras, con toda su carga, si no se encuentran debidamente ancladas”, sostuvo el profesional.

El instrumento funciona mediante una combinación de elementos que trabajan el flujo acuático, para extraer energía cinética a partir de propulsores fabricados con materiales que soportan temperaturas extremas.

Su capacidad potencial puede modificarse en aumento, ya que no tiene límites de tamaño. Además, está abierta la posibilidad de agregar al sistema un aditivo que permitiría abastecer de agua potable a las comunidades cercanas, así como un sistema de riego para fomentar la agricultura, entre otras aplicaciones.

Respecto de su implementación en territorio nacional, García argumentó: “Las costas del océano Atlántico, así como el Paraná y el rio de la Plata, son muy aptos para este tipo de emprendimientos. Incluso las condiciones de mercado son apropiadas para producir bioenergía a partir del movimiento acuático. Al no requerir combustibles y por su fabricación de carácter nacional, manifiesta un enorme potencial al momento de pensar en su instalación en las aguas locales; además de representar un costo muy bajo para las empresas interesadas”.

Actualmente, dicho desarrollo tecnológico se instala como una novedad en el contexto mundial, por lo que todavía atraviesa una primera instancia destinada a la difusión y aceptación del producto. Más aún, en el marco de un sistema económico voraz y altamente competitivo.

En este contexto, sobre la internacionalización del proyecto, García destacó el apoyo recibido desde el Banco Interamericano de Desarrollo. En apoyo de los esfuerzos de América Latina y el Caribe, para reducir la pobreza y la desigualdad, el BID tiene la misión de pujar por una evolución sustentable y respetuosa del medio ambiente.

“Nos invitaron a participar de un lanzamiento de Energía 2014 en el mes de octubre. Esto se traduce en una verdadera satisfacción para Energy – W, porque fue contemplado nuestro esfuerzo y valorada la presencia”, explicó el representante.

La propuesta del BID tiene por finalidad impulsar el desarrollo de economías que se encuentran en estado de letargo, aplicando para ello, tipos de energía que permitan a las personas el avance y el arraigo.

Cabe destacar que los resultados obtenidos en territorios extranjeros, donde los equipos ya han sido presentados, son altamente favorables “Estamos en contacto permanente con las autoridades de los países donde funciona nuestro producto, que nos mantienen informados sobre la velocidad de las corrientes y demás datos arrojados. Con referencias como ésta, estamos en carrera”, culminó el directivo.