La misión es un resultado concreto de las recientes reuniones entre el Presidente (Matteo) Renzi y el Presidente (Mauricio) Macri cuyo objetivo es el relanzamiento de la colaboración entre empresas de ambos países y el fortalecimiento de las inversiones italianas en la Argentina”, informó hoy oficialmente la Embajada de Italia.

La delegación, encabezada por viceministro de Desarrollo Económico, Iván Scalfarotto, y el director del Instituto para el Comercio Exterior (ICE), Roberto Luongo, llega a Buenos Aires por el impulso a las relaciones bilaterales que surgieron del impulso dado por los dos Jefes de Estado en el encuentro que mantuvieron durante el mes de febrero pasado, pero también como consecuencia directa de las primeras medidas de la nueva administración argentina.

El director del ICE en el país, Sergio La Verghetta, y el presidente de la Cámara de Comercio Italiana Argentina, Giorgio Alliata di Montereale, indicaron a Télam que existe gran expectativa en los empresarios desde el cambio de gobierno en Argentina, donde, coincidieron, existe un importante potencial para el desarrollo de negocios en varios sectores pero, en particular, en energías renovables, automotores y agroalimentos.

En Argentina el agro está muy desarrollado, tanto como para competir en paridad de condiciones con los países más importantes. Lo que falta es salir de la primarización porque ahí es donde se gana mercado y puestos de trabajo”, señaló Alliata y apuntó que desde la cámara que preside se trabaja en dirección al negocio de integración, como la cooperación con transferencias de tecnologías o los joint ventures.

Al respecto, precisó que Italia tiene un gran bagaje de know how y que si bien son altas las expectativas para aumentar el comercio bilateral, consideró que Argentina no sea solo exportadora de productos sino partícipe del negocio de integración.

En el mismo sentido, La Verghetta mencionó como un campo a desarrollar el agregado del valor a los alimentos, que tienen una participación de entre 9 y 10% del PBI en Argentina y de 2,5% en la economía italiana.
De ese 2,5% que los argentinos importan desde Italia, entre 50 y 60% son maquinarias, en su mayoría para envases, cuero, madera y transformación alimentaria, “toda tecnología que Argentina puede aprovechar para mejorar su producción”, sostuvo.

No obstante, tanto el funcionario como el titular de la cámara binacional, coincidieron en que, si bien todos los rubros tiene posibilidades de mayor desarrollo en la relación bilateral, la energías renovables, son las de más alto potencial.

Argentina tiene déficit energético y a su vez tiene la segunda reserva hidrocarburífera de shale y poco desarrollo de energía hidroeléctrica, geotérmica, eólica y solar”, evaluó Alliata. Por ello, destacó la participación en la delegación de varias empresas del rubro “con mucho que aportar en tecnología y conocimientos”, alentadas por la nueva ley que prevé que en el corto plazo los grandes consumidores deberán tener 8% de su matriz energética conformado por energías renovables.

También el automotor es un sector que consideraron como de gran interés para los empresarios que viajan y, en ese sentido, el diplomático reseñó que la Fiat y Pirelli fueron en 2014 las compañías que realizaron las inversiones más importantes entre las firmas italianas instaladas en el país.

El software y los productos farmacéuticos también están entre los sectores identificados por el ICE en los que Argentina tiene performance a nivel internacional, mientras que calzados y muebles son considerados como potencial de negocios de muy alta competitividad si se introdujeran mejoras en la producción.

Minería, sector en el que Argentina ostenta la primer reserva mundial de litio; forestación, actividad con la que las empresas italianas pueden obtener bonos verdes, y las economías regionales que producen materias primas para productos médicos, están entre las áreas de interés de las inversiones italianas.

Sin embargo, ambos referentes ubicaron a las deficiencias en infraestructura como una traba importante al momento de tomar decisiones para hacer negocios conjuntos.

Argentina es un mercado que está lejos de Italia y a su vez está muy cerca en la percepción general de los italianos por los vínculos culturales e históricos. Esto hace que muchas empresas instaladas en Brasil crean que es mejor trabajar en Argentina pero la infraestructura y los altos costos son problemas que no las empujan a venir”, describió La Verghetta.

Alliata coincidió en considerar “altísimos los costos logísticos” y resaltó además la gran necesidad de mejorar la infraestructura en Argentina a partir de la gran extensión del país y la posibilidad de crecimiento que podrían tener las economías regionales, lo que “daría mayor equidad social, alejando la inmigración hacia los centros urbanos”.

En cuanto a las expectativas de la visita, Alliata enfatizó que desde la cámara italoargentina, que con 132 años es la más antigua entidad comercial binacional de Italia, considera que “la manera para desarrollar lazos se hace no solo colocando productos en el mercado sino asociándose en los negocios y en la transferencia de tecnología. La idea es la integración de las cadenas productivas”.

Argentina está encaminada en un sendero de mediano plazo”, sostuvo La Verghetta y tras reconocer que Brasil “no es un mercado simple ahora”, resaltó la importancia de que el país “haya solucionado su posición internacional como deudor” para volver a entusiasmar a los empresarios italianos.

Hay una gran expectativa hacia el país. Italia vuelve a tener confianza. La reinserción de Argentina en el mundo, la reapertura de su comercio exterior, la emisión de bonos, la vuelta al crédito, son primeros pasos para generar previsibilidad. Cualquier empresario necesita reglas claras. Ahora depende del nuevo gobierno, de su capacidad para transmitir el cambio”, concluyó Alliata.

La misión, de la que también participan bancos, universidades y entidades empresariales se desarrollará entre mañana y el miércoles con diversas actividades, entre ellas un foro económico, disertaciones de funcionarios y expertos, reuniones gubernamentales y encuentros de negocios.

Fuente: AGromeat