En apenas un día los productores de Biodiesel grandes e integrados, dedicadas casi con exclusividad al negocio de exportación , colocaron 100.000 toneladas de producto en mercados externos, luego de que el Gobierno bajara las retenciones del 21 por ciento al 11,07.

Víctor Castro, director ejecutivo de la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO) reconoce que la medida mejora la competitividad y perspectivas de la industria: “amplía el margen de maniobra de las compañías”.

Sin embargo, Castro considera que aún resta corregir una variable para efectivizar mayores envíos a otros países que incorporaron corte obligatorio con biodiesel y requieren de stock para su cumplimiento, por lo que son potenciales clientes para Argentina.

Ya se están firmando nuevos contratos pero de todas maneras seguimos pidiendo que la alícuota de las retenciones a las exportaciones sean fijas y no móviles como hasta ahora”, plantea.

El ejecutivo explica que las empresas concretan una venta con los números del día, conforme a los precios y costos de ese entonces, pero el impuesto se contabiliza al momento del embarque, que en general va de 30 a 60 días a posteriori del contrato por cuestiones propias de la logística. “Se genera incertidumbre porque no se sabe si la alícuota se va a mantener”, sostiene.

La Unidad Ejecutiva Interdisciplinaria de Monitoreo que conduce Axel Kicillof – pero que integran  funcionarios, Comercio Interior, Industria, Planificación Federal y la AFIP – va estableciendo el porcentaje definitivo en función de los vaivenes del mercado, ya sea por los movimientos del aceite de soja, del biodiesel o del gasoil, que a veces influye en la cotización.

Al igual de lo que ocurre en la plaza interna, donde las Pymes entregan volumen diariamente sin saber con precisión qué valor recibirán al finalizar el mes, las grandes no conocen la fórmula que aplica la Unidad Ejecutiva para gravar las colocaciones al exterior.