El pasado 31de marzo, la empresa Oil Combustibles se presentó en concurso de acreedores alegando ante la Justicia que hubo acciones por parte del Gobierno Nacional “que provocaron una inevitable cesación de pagos, mediante vías de hecho y resoluciones arbitrarias, que han logrado asfixiar financieramente a la compañía”.

Es que la firma petrolera del Grupo Indalo fue intimada por la AFIP mediante Resolución 3836/16, a reintegrar una deuda millonaria que mantiene con el fisco en concepto de Impuesto a los Combustibles.

A ello se suma una campaña de desprestigio de ciertos medios de comunicación, que produjo un corte abrupto del crédito y cambio en las condiciones comerciales del suministro por parte de muchos proveedores”, denuncian desde la empresa quebrada en un comunicado.

Esta situación de insolvencia repercute directamente sobre las empresas que proveían de biodiesel a la petrolera. Es que el sector se manejaba en un sistema de pago a plazos, por lo que a cuatro compañías de biodiesel nucleadas en la CEPREB se les adeuda casi un mes de trabajo, lo que se traduce en importantes montos económicos.

El problema es que quedaron todas las deudas congeladas en el concurso y las plantas tuvieron que reconvertir su capital de trabajo para poder seguir operando y afrontar semejante situación”, destaca en diálogo con energiaestrategica.com, Leonardo Nicolini, flamante vicepresidente de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Productora de Biocombustibles (CEPREB).

El empresario cuenta que plantearon el problema ante funcionarios del Ministerio de Energía y Minería de la Nación para intentar encontrar alguna respuesta. No obstante Nicolini reconoce que “al ser un problema entre privados el estado no puede hacer demasiado”.

Por lo pronto las firmas proveedoras de biodiesel están entregado el cupo asignado a YPF. En lo que respecta a Oli Combustibles, se sabe que el circuito de concursos de acreedores es muy lento y que hoy en día se encuentran verificando sus deudas con los síndicos.