La industria de generación distribuida en Costa Rica ha crecido mucho en los últimos años, ¿la demanda se está moviendo al mismo ritmo que la oferta? 

Ha habido un despertar de clientes de todos los segmentos para implementar tecnologías de este tipo, particularmente energía solar y sistemas de almacenamiento.

En 2016, cuando el decreto vigente recién fue aprobado, teníamos que convencer a los usuarios de que estas soluciones generaban ahorros, independencia energética y protección ante los aumentos de tarifas. 

Hoy en día ya pasamos aquella barrera. El sector se ha profesionalizado y las empresas líderes consiguieron un crecimiento sostenido, logrando a la fecha superar los 50 MW instalados en generación distribuida.

A pesar de los avances, aún hay un largo camino por recorrer y tenemos pendiente la exoneración de baterías de ion litio, lo que permitiría capitalizar realmente los beneficios que ofrecen las últimas tecnologías.

¿Tuvieron una reducción de contratos por el Covid-19? 

Durante marzo, abril y junio a raíz de la incertidumbre generada por la situación que generó la pandemia, la mayoría de clientes solicitaron congelar los procesos de adquisición. Sin embargo, a medida que se fue asentando “la nueva normalidad”, dichos clientes volvieron a contactar a los integradores y se reactivaron las negociaciones que se habían congelado durante los primeros tres meses de contingencia. 

Puedo decirte que a partir de julio y aún más ahora en agosto, estamos retomando el ritmo de crecimiento sostenido con el que veníamos. 

¿Cómo compite la generación distribuida con las tarifas de las distribuidoras? 

Está claro que la generación distribuida hoy es una solución para todos los tipos de usuario.  Los proyectos de energía solar son la alternativa más atractiva y segura para que el sector comercial e industrial mejore su competitividad para hacer frente a los meses difíciles de recuperación que se avecinan.

Además, se acrecentó la necesidad de consumidores residenciales que a raíz del COVID-19, han incrementado el consumo de energía en sus hogares al estar más tiempo en casa.

Tal como indicas hay tanto una demanda que crece aceleradamente, como una oferta sólida que resulta cada vez más atractiva y razonable para los consumidores.

¿A qué se debe?

Sin duda tiene mucho que ver con la profesionalización del sector fotovoltaico en el país, a día de hoy está cada vez más claro quienes son las empresas líderes del mercado y esto se suma a una mejora sustancial en los costos de la tecnología, como resultado de la masificación y consolidación de la energía fotovoltaica a nivel mundial como la fuente de generación de menor costo y menor impacto.

Además, los desarrolladores entendimos que la clave está en ofrecer una solución integral, con financiamiento propio y equipo de calidad que brinde total confianza al usuario final; quién finalmente obtiene un beneficio tangible en forma de ahorros significativos comparado con los costos de las tarifas de las empresas distribuidoras.

¿Qué alternativas de financiamiento ayudaron a su crecimiento?

Sin duda, optar por esquemas de financiamiento con condiciones favorables directamente con la empresa integradora impulsó la penetración de la energía solar en Costa Rica.

Inicialmente, la mayoría de los proyectos eran financiados por entes privados; directamente con financiamiento bancario. Esto tenía como consecuencia ciclos de venta muy largos y tramitología más compleja.

¿Qué ventaja competitiva tienen las características de los créditos de las empresas frente a las bancos?

La flexibilidad de poder estructurar un esquema de financiamiento que se ajuste a las necesidades específicas de cada cliente, con mejores tasas y plazos flexibles. Depende también de la oferta de cada empresa. Aquí hay libre competencia y la oferta de valor es variada. Existen actores con un enfoque en sostenibilidad, otros con un enfoque principalmente financiero, etc. Al final cada proceso de compra es distinto y cada empresa tiene lo suyo.

Las ventajas de un Lease es la tranquilidad que se le da a los clientes de que el proyecto se va a desarrollar con fondos propios, sin depender de terceros ni comprometer su capacidad de endeudamiento ante el sistema bancario. Así la ecuación cobra mayor sentido, ya que se puede calcular fehacientemente los ahorros esperados en la vida del proyecto y retorno de tu inversión. Especialmente en los proyectos que se financian en un 100%, donde los ahorros generados cubren la cuota de financiamiento y te generan un flujo de caja positivo.

Hoy a los usuarios les atrae más adquirir un activo renovable con una larga vida útil, y que llega a sustituir lo que antes era un gasto en electricidad en continuo crecimiento 

Para continuar fortaleciendo al sector, ¿qué temas sobre el marco legal y reglamentario están en debate? 

Se están conversando dos cosas: 

1- Un Decreto ejecutivo sobre el “Reglamento de generación distribuida con fuentes renovables bajo el modelo de contratación medición neta sencilla” en Audiencia Pública

2-el Proyecto 22.009 “Ley para la Promoción y Regulación de los Recursos Energéticos Distribuidos a partir de Fuentes Renovables” en Asamblea  Legislativa

¿Cómo impactará en el sector el primero? 

El nuevo reglamento que se está trabajando sin dudas vendría a potenciar aún más la penetración de la generación distribuida en la matriz energética costarricense, sería un paso seguro en la dirección correcta.

¿Ampliaría el tamaño del mercado pese al límite del 15% por circuito? 

Sí. Aunque ni el decreto, que sigue aún en discusión, ni el proyecto de ley proponen una ampliación de este 15%. Lo que se plantea es re definir la forma en que se calcula dicho 15%. Según el decreto, se calcularía el 15% de la capacidad máxima instalada y no sobre la demanda máxima registrada en cada circuito en los últimos 12 meses.

Es difícil cuantificar exactamente de cuánto crecimiento estamos hablando, ya que estos datos no están disponibles al público y se mantiene en «secreto» por parte de las distribuidoras. 

¿Qué balance hace de las propuestas que están en debate? 

Positivo. El proyecto de ley va de la mano con lo que establecería el decreto. Ambas brindan nuevas posibilidades para el desarrollo del sector. Se está tratando de impulsar temas como la medición virtual, eliminar el límite de 49% establecido para el reconocimiento de excedentes, reglamentar los sistemas sin inyección a la red, entre otros. 

¿Ya se están implementando los medidores inteligentes? 

Sí. Ha habido un esfuerzo por parte de las empresas distribuidoras como el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) de ir sustituyendo los medidores convencionales por infraestructura de medición avanzada (AMI) con medidores inteligentes, independientemente de que sea a raíz de proyectos de generación distribuida o no.

¿Qué los demora?  

El momento actual que enfrenta el país hace que sea un tema complicado. Las distribuidoras han mostrado bastante resistencia y se han pronunciado en contra de reformas regulatorias ya que ven amenazado su modelo de negocio, el «status quo» en el que han venido operando y con el que se sienten cómodos. Lo mismo pasa con la exoneración de sistemas de almacenamiento, la situación fiscal hace que parezca poco viable que se dé una aprobación pronta.

No obstante, como actor del sector energético renovable, me mantengo positivo y tengo claro que el camino correcto pasa por aprobar el decreto, el proyecto de ley y la exoneración, para generar miles de nuevos empleos y ayudar a reactivar la ralentizada economía costarricense