El Gobierno de Alberto Fernández está analizando el futuro de la firma agroindustrial Vicentín, que supo ser la sexta mayor agroexportadora más importante de Argentina en la campaña 2018/2019.

«Estamos rescatando una empresa importante, no se la estamos quitando a nadie», diferenció el mandatario argentino ante críticas que se esgrimen sobre el proceso de nacionalización de la compañía tras adeudar 1.350 millones de dólares.

El principal acreedor es el Banco Nación y es por ello que el Gobierno está evaluando en que el Estado empiece a controlar la empresa, más precisamente YPF.

Cabe señalar que dentro del emporio de Vicentín se encuentre Renova, una de las empresas productoras de biodiesel más grandes del país.

Ante esta circunstancia aparece la incógnita sobre qué pasará con la prórroga a la Ley 26.093, que regula el mercado a los biocombustibles en Argentina. A través de esta normativa se conceden cupos a las industrias para que entreguen el 12% de bioetanol que se corta con naftas y el 10% de biodiesel que se mezcla en el gasoil.

Para Patrick Adam, Director Ejecutivo de Biomaiz, “la expropiación de Vicentín genera incertidumbre”.

“La ley vence en mayo del 2021. Necesitamos que el Gobierno se defina acerca de una nueva ley que nos dé un marco regulatorio para los próximos 15 años”, contempla el referente de los productores de bioetanol de maíz, en diálogo con Energía Estratégica.

De lo contrario, si el precio se desregulara, las pequeñas y medianas empresas podrían sucumbir frente a las grandes compañías.

Por ejemplo, en el caso de Renova, la empresa no sólo produce el aceite de soja, que es el principal insumo con el que se elabora el biodiesel, sino que fabrica este biocombustible. Si YPF, que lidera el sector downstream en el país, se llegara a abastecer con Renova ante la posible caducidad de la Ley 26.03, las pymes del biodiesel se encontrarían ante un gran problema.

Más bioetanol en naftas

Por otra parte, Adam señala que la industria del bioetanol está en condiciones de entregar más producto, pasar del actual 12% a un 15% de corte con naftas.

Cuenta que a principios de año Biomaíz habló del tema con las autoridades pero que el diálogo no volvió a retomarse.

“El objetivo principal de este año es plantear un aumento de corte y una nueva ley para llevarla al Congreso”, define el dirigente.