Uno de los principales temas de conversación en el sector de las energías renovables en Colombia es si la administración nacional debería o no lanzar una nueva subasta a largo plazo de energías renovables.

Sobre todo teniendo en cuenta el éxito alcanzado en esa primera licitación. Se adjudicaron más de 1.350 MW en 3 proyectos solares fotovoltaicos y 6 eólicos a precios inferiores a los 30 dólares por MWh.

El tema fue tratado en el evento Colombia Wind Power, organizado por la GWEC y SER Colombia, durante el panel “La industria ante el reto del desarrollo del proyectos eólicos en Colombia”, moderado por Guido Gubinelli, periodista de Energía Estratégica.

Participaron Marcos Cardaci, Director de Ventas para Latinoamérica de Nordex Group; Unai Otazua, Jefe de Ingeniería de Proyectos para América Latina de DNV GL; Juan Montiel, Director de Due Diligence para Latinoamérica de UL Renewables; y Roderick Chavarria, Gerente Ventas OnShore para Centroamérica y El Caribe de Siemens Gamesa.

En líneas generales, todos los especialistas opinaron que el mercado bilateral es complementario con el de subastas estatales, por lo que se debieran  continuar profundizando en ambas vías.

“La subastas estatales apuntalan y ayudan a que el mercado vaya en la dirección correcta”, opinó Cardaci de Nordex.

Por su parte, Chavarria agregó que este tipo de procesos generan mayor permeabilidad para el ingreso de nuevos actores, a diferencia del mercado bilateral, que se torna más cerrado.

Además, el Gerente de Siemens Gamesa señaló que estas licitaciones a largo plazo a manos del Estado otorgan mayor previsibilidad al mercado.

Para el directivo, la administración de Iván Duque debiera salirse de las metas que se habían propuesto en un primer momento, de 1.500 MW de energías renovables (que ya han sido superadas), para “pensar en el desarrollo de un mercado”.

“El mercado de las energías renovables genera trabajo, actividad económica y llega a regiones remotas y las activas. Hay que verlo desde el punto de vista económico y no tanto ambiental”, enfatizó Chavarria.

Para los Montiel y Otazua, directivos de UL y DNV, respectivamente, es necesaria una nueva subasta estatal pero confían en el mercado entre privados.

Otazua opinó que sería “muy bueno dar señales de más subastas”, pero más importante apuntar al desarrollo de mercados bilaterales. El español señaló que en la contractualización entre generadores y usuarios particulares hay más posibilidades de que puedan participar jugadores más pequeños.

Montiel, por su parte, no mostró preocupaciones a la posibilidad de que el Gobierno colombiano opte por no lanzar una subasta durante el año 2020 y ver qué sucede con el mercado privado.

Explicó: “en México, cuando se definió la cancelación de las subasta estatales, la expectativa era que el mercado se iba a desarrollar lentamente y fue todo lo contrario. Los sponsors empezaron a moverse, a generar proyectos orientados al mercado spot y ha sido increíble la cantidad de proyectos que están siendo financiados bajo ese esquema”.

“Están siendo respaldados por un precio spot muy bueno, muy por encima de lo que fueron los precios de la subasta y, según todas las proyecciones, el mercado se va a mantener”, enfatizó Montiel.

Cabe resaltar que la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) está evaluando dos modelos de estandarización del mercado bilateral (ver nota). Esto permitirá promover la contratación de energía limpia entre generadores y usuarios privados, un segmento que muchos inversores ven más que potable.

Según funcionarios del Ministerio de Minas y Energía, ambos se aprobarán durante el primer cuatrimestre del 2020, lo que motorizaría este tipo de contratos de PPAs entre partes del sector privado.

Brunet de Ingeteam: “No creo que el Gobierno colombiano haya creado un marco regulatorio para sólo una subasta”