Los empresarios de Argentina le propondrán al Gobierno Nacional basarse en el modelo de Pequeños Medios de Generación Distribuido (PMGD – límite de hasta 9 MW de potencia), o la normativa de generación distribuida de Brasil (hasta 5 MW) para seguir impulsando las renovables en el país. 

La iniciativa llegará luego de algunas reuniones con la Secretaría de Energía de la Nación para encontrar la manera de mejorar el panorama de cara al futuro, teniendo en cuenta que no se cumplieron los objetivos plasmados en las leyes nacionales. 

¿Por qué? Durante el 2021 no se alcanzó el objetivo de, al menos, el 16% participación de las fuentes sustentables del total del consumo propio de energía eléctrica (sólo superó el 12%), ni lo establecido en el Plan Nacional de Energía y de Cambio Climático de 2017, donde se detalla que el país debía tener 14.563 usuarios-generadores para el año pasado. Pero a la fecha, posee 735 U/G con un total de 9.824 kW. 

Marcelo Álvarez, coordinador del Comité Solar Fotovoltaico de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), dialogó con Energía Estratégica y comentó más detalles de esta idea, dado que esta semana habrá nuevas reuniones con el gobierno. 

“A fines del 2021, se le propuso a Mariela Beljansky (titular de la Dirección Nacional de Generación Eléctrica) la posibilidad de hacer un marco regulatorio que tome algunas ideas del modelo PMGD en Chile o el de GD de Brasil, con medición neta de energía”. 

Dichos esquemas ya se encuentran asentados en los países vecinos y tuvieron una gran evolución en los últimos años, a tal punto que PMGD ya acumula 1679 MW (1186 MW son solares – el 71% del total); mientras que en el mercado brasileño no para de romper récords en la región, dado que suma 8368 MW de los 13 GW fotovoltaicos instalados en todo el país. 

¿Cómo se podría acoplar esto a la regulación argentina? Álvarez detalló que “en el caso de la Ley Nacional N° 27.424, que es autoconsumo con venta de excedente y faculta a la autoridad de aplicación a poder poner planes de incentivos, se podría realizar planes de PMGD y de bombeo y agro fotovoltaico específicos, de haber voluntad política”. 

Y esa normativa le permite a la autoridad reglamentar beneficios promocionales apropiados para la generación distribuida, al mismo tiempo que cumplir con sus deberes de funcionario público de instrumentar un mecanismo de compra conjunta que satisfaga la ley que no se está cumpliendo. 

“Puede haber mecanismos de incentivos específicos para aprovechar la capacidad en las redes de distribución, de financiamiento de off takers industriales stockeados en pesos que posibiliten que eso no vaya como presión cambiaria especulativa sino como inversión de capital”, aclaró el especialista.. 

Esto permitiría sustituir el modelo del Programa RenovAr (más de 1000 MW en stand by) y reemplazar la política energética argentina sin la necesidad de un marco jurídico nuevo que requiera tratamiento parlamentario. 

“Creemos que las dos leyes [27.191 y 27.424]. tomando decreto reglamentarios y resoluciones que lo modifiquen, pueden ser instrumentos lo suficientemente potentes para hacerlo y tener un resultado apropiado”. 

“Y al mismo tiempo y en el mismo rango de potencias, se encuentran aplicaciones específicas como bombeo de agua o agro-fotovoltaico que podrían tener un marco regulatorio usando el existente y tener crecimiento en los próximos dos años”, concluyó el representante de CADER.