El mes pasado, diputados de diversas fuerzas políticas llegaron a un acuerdo sobre las características que debe tener el proyecto de “Ley de Generación Renovable Distribuida”, luego de unificar en un solo texto propuestas que ya habían ingresado legisladores del comité de energía.

La iniciativa fue consensuada a lo largo del año por Juan Carlos Villalonga (Cambiemos), Luis Bardeggia (Frente Para la Victoria), Néstor Tomassi (Bloque Justicialista), Gustavo Bevilacqua, del bloque Federal Unidos por una Nueva Argentina, y Jorge Taboada diputado de Chubut Somos Todos.

Luego que Energía Estratégica difundiera a modo de primicia el último borrador (Descargar), los distintos actores del mercado manifestaron su posición, ampliando aún más el debate.

“Desde CADIEC acompañamos el proyecto y lo pensamos como indispensable para el desarrollo de este tipo de generación a nivel nacional. Entendemos que es un proyecto virtuoso y muy amplio que tendrá un impacto importante en el cambio de muchos paradigmas de nuestro mercado eléctrico”, deja en claro Molinari.

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Hecho este comentario, señala que “sin embargo expresamos algunas observaciones sobre errores técnicos conceptuales en los que se incurre y por otra parte en la falta de previsibilidad en dos momentos”.

En primera instancia, ubica como principal falencia el “impacto que tendrá en el Valor Agregado de Distribución (VAD), que si bien bajo un escenario de baja penetración no debería representar un problema, esto pudiera generar conflictos innecesarios con costos a futuro”.

Y en segundo orden, agrega que “bajo el sistema de medición planteado, se observa una falta de previsión ante cambios de modelo de tarifación (por ejemplo, por bandas horarias), ante un escenario de mayor penetración e incidencia en el parque de generación por disrupciones tecnológicas o incorporación de sistemas de almacenamiento”.

Y en ese sentido, apunta que “es independiente del tipo de sistema de facturación, neteo o incentivos que se decidan como más convenientes”.

Los puntos a corregir, según CADIEC

1-        Menciona erróneamente el título Balance Neto de Facturación (Facturación Neta o Net Billing) cuando aplica Balance Neto de Energías (Medición Neta o Net Metering) lo que constituye una contradicción conceptual engañosa.

2-        Todas sus descripciones de parámetros y conceptos (Autoconsumo, inyección, excedentes) se corresponden a la metodología de Medición Neta al contrario de lo indicado como Facturación Neta.

3-        Supone la medición bidireccional con medidor único como solución más ventajosa técnica y económicamente, lo cual no está legitimado, sino lo contrario. Tampoco sirve técnicamente al método de Facturación Neta declarado ni a futuras mejoras.

4-        Supone una baja incidencia en los flujos de energía, por lo que descarta las mediciones que corresponde tener normalmente en las redes.

5-        Supone una baja incidencia de impacto económico por la medición neta, haciendo que el neteo recaiga sobre las distribuidoras. (En contrario a lo indicado por CACME)

6-        Desprecia las consideraciones de incidencia de bandas horarias a futuro, fomentando una infraestructura de medición no apta para su implementación.

7-        Al descartar la medición discriminada de generación, queda sin referencia para calcular estímulos, que por otra parte son expresamente recomendados en la ley arts. 25 y 27.

8-        Si bien el estímulo a la compra de equipamiento es muy eficaz en el corto plazo, la ausencia de estimulo a la generación producirá inevitablemente que con el tiempo se deje de generar, decayendo el impacto deseado.

9-        Está ausente una perspectiva sistémica que sume a las distribuidoras en una perspectiva ganar-ganar. Actualmente el proyecto atenta contra la economía de distribución.

10-      No considera relevante el impacto técnico sobre las redes ni prevé las mejoras tecnológicas y comerciales que hoy ya se analizan.

11-      Favorece la rentabilidad de proyectos en usuarios que consumen los escalones más costosos de energía, contradiciéndose en su artículo N°2 (equidad y no discriminación).

12-      Desprecia y subestima la penetración de la GD en el mercado Argentino, no considera un escenario futuro de alta incidencia bajo nuevos avances tecnológicos en generación y almacenamiento.

13-      Reitera, sin nombrarlo, el concepto subyacente de paridad, que ha sido la fuente de conflicto en los proyectos europeos, y el “cepo” que ha llevado a injusticias remunerativas pendulares. Toda vez que se asigna VAD a los cargos por generación se incurre en graves subsidios cruzados con cargo a las distribuidoras.

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Conclusión:

“A nuestro criterio, el actual proyecto de ley no innova lo suficiente en materia de facturación e incentivos, incorpora nuevos errores, no soluciona el conflicto con las distribuidoras ni hace aporte de transparencia al efecto del VAD, finalmente complica de modo innecesario la medición, inflexibilizándola a futuro, desconociendo los cambios que ya se anuncian debido a nuevas tecnologías, comercialización, distribución y costos de generación, por lo que no prevemos que pueda superar el umbral de fracaso de proyectos anteriores”, concluye el documento elaborado por CADIEC.