Emilio Guiñazú fue Gerente General de IMPSA Wind. El pasado 10 de diciembre dejó su cargo para asumir la titularidad de la Subsecretaría de Energía y Minería de Mendoza. Sin lugar a dudas, su paso por la importante industria nacional metalmecánica le proporcionó una amplia visión de las necesidades de la cadena de valor local de las energías renovables.

En entrevista para este medio, el funcionario saluda el despertar de las energías limpias en Argentina tras el exitoso lanzamiento del denominado Programa RenovAr, que recibió ofertas por 6.366 MW mientras se licitan sólo 1.000 MW, pero observa un déficit de atención del proceso sobre el incentivo de la industria nacional.

¿Lo sorprendió el número de ofertas que recibió el Ministerio de Energía y Minería?

Me sorprendió la gran cantidad de ofertas. Pero analizando el tema creo que Argentina venía preparándose hace años para una oportunidad como esta, sobre todo en el sector eólico, y había gran cantidad de proyectos esperando una oportunidad.

Indudablemente se crearon condiciones mínimas para entusiasmar a los inversores.

En lo que respecta a proyectos de energía solar, sí me sorprendí por el rápido despliegue de la tecnología.

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¿Qué opinión le merece a como se desarrolló el proceso licitatorio RenvoAr?

El proceso fue complejo con mucho requerimiento de información y algunas idas y vueltas que hicieron que se trabajara mucho para lograr participar para después encontrar una situación en la que al final se flexibilizaron algunos aspectos.

Esto resultó bueno por que permitió la participación de más inversores sobre el final pero me pareció injusto para aquellos que habían invertido tiempo y dinero para cumplir los requerimientos que se pidieron en principio.

A su entender, por como está planteado el proceso licitatorio, ¿promoverá la cadena de valor de la industria local?

Realmente los incentivos para la industria local son insuficientes. Se hace competir a la joven industria local con los grandes oligopolios y las maquinarias de promoción de exportación de los países que tienen a la industria como política de estado.

Hay muy poco (o ningún) incentivo para que se instalen industrias nuevas e incluso para que los mismos jugadores internacionales se instalen y produzcan en el país.

No es una competencia justa ya que no hablamos se calidad y precio sino de facilidades de financiamiento que ponen los mismos países.  Veremos cómo funciona el mecanismo implementando por el Ministerio de Producción. Ojala sea suficiente.

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Creo que con muy poco se hubiera logrado poner una fuerte semilla para la industria local sin colocar el riesgo los objetivos estratégicos del RenovAr y sin mayores costos para el sistema.

Indudablemente es un punto pendiente.

¿Desde Mendoza evalúan solicitar al Gobierno el poder avanzar en proyectos propios con precios acorde a ‘precio de corte’ que se establezca?

Mendoza no invertirá dinero del estado más allá del invertido en el desarrollo de los proyectos. Si el precio de corte resultase menor será decisión de los inversores privados acompañar.

¿Considera que el Gobierno nacional debe consultar más a las provincias para el armado de este tipo de planes estratégicos de energía?

Creo que una deuda pendiente del RenovAr es una mayor coordinación con las provincias, que si bien no es fácil, agregaría una visión más amplia del sector.

Federalismo no es sólo distribuir MW regionalmente, sino entender lo que las provincias quieren y pueden hacer para aprovechar integralmente está oportunidad.