El ex secretario de Energía de la Nación y actual presidente del Instituto Argentino de la Energía (IAE) “General Mosconi”, Jorge Lapeña, el mes pasado renunció a sus cargos en los directorios de ENARSA y TRANSENER luego de que avanzara la decisión del Gobierno nacional de vender las acciones públicas de la empresa transportadora de energía eléctrica.

“Nosotros (por el IAE) nos hemos expedido sobre lo que dispone el Decreto 882 del 2017 (de la privatización de TRASENER), que consideramos que no es conveniente; y esta posición hasta ahora no ha sido rebatida por nadie”, señala Lapeña, en diálogo con Energía Estratégica.

Días atrás, el Instituto que dirige el ex Secretario de Energía publicó un documento –ver en línea- en el que se califica como “un grave error” ceder el control de TRANSENER “en el momento clave del nacimiento de una nueva etapa eléctrica en la Argentina”.

Desde el IAE valoran las políticas de ampliación del parque eléctrico que está llevando adelante el gobierno de Mauricio Macri, donde se incluye a la energía renovable en el desarrollo.

“En los Escenarios al año 2030 que elaboró el Ministerio de Energía a través de la Secretaría de Planificación, el Gobierno plantea inversiones por 14.000 MW en estas centrales, alrededor de 3.000 MW hidroeléctricos, además de las centrales nucleares y térmicas. El sistema eléctrico en los segmentos de generación y distribución prácticamente se duplicará en ese período de apenas 12 años”, señala el documento.

Lea también: «Legisladores presentan proyectos contra la venta de acciones de Transener»

Pero explica que para esto se deberán realizar inversiones para ampliar el tendido de redes. En ese contexto, alarman: “no será el mercado el que definirá esas ampliaciones del sistema de Transmisión, así lo ha demostrado la experiencia de los años 1990, que tuvo que ser modificada tan solo 8 años después de haber sido sancionada la ley de marco regulatorio eléctrico 24065. Será el Estado quien defina cómo y cuándo, y con qué costo será expandido el sistema de Transmisión”.

Además, el escrito recuerda que este año el gobierno lanzará la construcción de ocho líneas de alta tensión por el programa de participación público-privada (PPP): 2.175 kilómetros de líneas, una potencia de transformación de 3.700 MVA, y una inversión de casi 3.000 millones de dólares.

“Al ser TRANSENER el concesionario y operador del sistema, ingresará en sus arcas un porcentaje del 3% de esa inversión en poco tiempo, lo que incrementará notablemente su negocio de operación y mantenimiento regulado en una cifra muy importante, con los consecuentes beneficios que le aportarán las economías de escala que posee la compañía”, acentúa el IAE.

En ese marco, el Instituto dirigido por Lapeña agrega que la empresa transportista es el único ingreso actual y genuino que tiene ENARSA, por lo cual no sólo generarían un desfinanciamiento, sino que será el Estado nacional, por medio del Tesoro, la que comience a hacerse cargo de este déficit.

Lea también: «Por carta, Aranguren dio explicaciones a la UCR sobre salida del Estado en Transener»

Consultado sobre cómo avanza la privatización de TRANSENER, el presidente del IAE explica que actualmente no tiene mayores conocimientos pero que interpreta que “las cosas siguen su curso”, es decir, camino a la privatización.

No obstante, advierte que si esa es la decisión de Cambiemos, la misma “tendrá que ser transparentada y justificada con estudios donde se certifique que es conveniente venderla”.

Sobre diálogos con el ministro de Energía y Minería de la Nación, Juan José Aranguren, Lapeña comenta que sólo lo tuvo tiempo atrás y que actualmente no hay ningún acercamiento de la cartera. “La posición del Ministerio parece ser una y la del Mosconi es otra; y no está habiendo diálogos”, divide.

Acerca de nuevas privatizaciones, Lapeña, sin querer dar demasiadas precisiones, opina que habrá otros intentos de transferir empresas hoy públicas al sector privado además de TRANSENER. “Considero que sí habrá nuevas privatizaciones pero no me quiero expedir” en ese tema, manifiesta y focaliza: “mi cuestionamiento central es sobre esa venta (por la transportista) y la velocidad con la que se quiere ejecutar”.

Ver el línea el documento completo del IAE acerca de la situación de TRANSENER.