Fue sumamente exitosa la experiencia llevada a cabo en Rosario”, cuenta con añoranza Víctor Solmi, miembro de la Pyme familiar fundada en 1889 en San Pedro, provincia de Buenos Aires, que desarrolló la particular fórmula del biodiesel de agua, el cual se patentó en 150 países y ganó, en 2007, el primer premio en el Concurso a la Innovación Tecnológica realizado por el Gobierno porteño, y una distinción en el Concurso de Eficiencia Energética 2007 de la fundación YPF.

En dialogo con energiaestrategica.com, el empresario explica que en un principio le presentó el proyecto a Miguel Lifschitz, en aquel entonces intendente de la ciudad de Rosario, para que este contemplara y habilitara la posibilidad un corte en el gasoil del 20 por ciento con biodiesel de agua.

Aceptando, el funcionario convocó a investigadores de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Rosario para que estos hicieran una auditoría técnica correspondiente al novedoso desarrollo y, así, “quedó demostrada la eficiencia en el sistema”, recuerda Solmi.

Luego de que se corrobore que con un 20 por ciento en el corte del gasoil, mezcla conformada por un 10 por ciento de biodiesel a base de soja y una misma proporción de agua desmineralizada, las emisiones llegaban a disminuirse en un 80 por ciento, en 2006, la ex línea de transporte urbano ‘Las Delicias’ (hoy empresa Mixta de transporte público-privada) incorporó a su flota 10 colectivos con esta tecnología.

Evoca que para financiar el proyecto, obtuvieron fondos a través del famoso Protocolo de Kyoto mediante ‘bonos de carbón’, es decir, premios en bonos de dinero destinados a aquellos que propusieran proyectos que ayuden a reducir las emisiones de dióxido de carbono. De ese modo, en conjunto con Rubén Rodríguez, ex titular de la empresa de transporte Las Delicias, montaron el proyecto.

Finalmente el emprendimiento duró 3 años, hasta que la empresa ‘Las Delicias’ quebró y en el cambio de dirección se decidió dejar de incorporar este equipamiento.

Solmi dice que actualmente su empresa está más volcada al desarrollo del hidrógeno, pero no descarta que la experiencia vuelva a repetirse. Cuenta que hace algunos años hablaron con el ex secretario de Energía de la Nación, Daniel Cámeron, quien les prometió profundizar el negocio del biodiesel de agua pero las tratativas no llegaron a buen puerto.

El empresario remata diciendo que faltó impulso estatal en el desarrollo de este producto.

Entre las cualidades más destacadas, Solmi reconoce no sólo una oportunidad comercial, sino un menor consumo de soja para la producción de biocombustible, ya que la mezcla permite combinar en mismas proporciones el corte de biodiesel a base de soja con el de agua desmineralizada, ahorrando la mitad del volumen del cereal.