El primer proyecto piloto de hidrógeno verde de Uruguay podría estar operativo en 2025

Desde el entorno del proyecto H24U, seleccionado por el Fondo Sectorial de Hidrógeno Verde detallaron los componentes del emprendimiento y que se confirmará la inversión una vez se terminen de emitir algunas regulaciones necesarias o se conozcan las características básicas de las mismas.

A mediados de mayo del corriente año, el Fondo Sectorial de Hidrógeno Verde de Uruguay, administrado por el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) y otros organismos, seleccionó al proyecto H24U como el primer emprendimiento que empleará H2V como energético en el país

Dicho proyecto realizado por las empresas Saceem y CIR prevé una inversión de USD 43.500.000, pero desde aquel anuncio hasta la fecha, no se conocían muchos más detalles de la iniciativa que buscará sentar las bases tanto en materia de producción de hidrógeno verde como de su consumo en el transporte.

Fernando Jiménez de Aréchaga, socio de Dentons (firma asesora de las empresas) enfocado en el financiamiento de proyectos de sector de energía renovable e infraestructura de transporte, explicó cómo se ejecutarán los distintos componentes del emprendimiento y cuáles son las problemáticas legales con las que se encuentran. 

“La fase de construcción con 19 meses y cuando se terminen de emitir algunas regulaciones o se conozcan las características básicas de las mismas que permitan confirmar la inversión, se estima que en 2025 el proyecto entrará en operación”, apuntó durante un evento de la AHK Uruguay.

“Uno de los componentes es la planta de autogeneración de energía solar fotovoltaica, de 10 MW de capacidad, que tendrá una inversión estimada de 12 millones de dólares y alimentará la central electrolizadora y estará conectada a la red de UTE. Por lo que, si hubiera excedentes, volcará la energía a la red de UTE a precio spot y viceversa”, detalló. 

La planta de hidrógeno, que consiste de un electrolizador de 5 MW de potencia nominal más la infraestructura de almacenamiento, compresión y la estación dispensadora de H2; representa cerca de 18 millones de dólares. 

Mientras que el otro componente es una flota de camiones eléctricos a celdas de combustible impulsados a H2V que operarán en tres turnos, con el propósito de brindar un servicio logístico forestal.

“Asimismo, el electrolizador tendrá una capacidad ociosa de alimentar a los camiones en torno al 60%, por lo que también se estudian alternativas para generar ingresos con el excedente. Una opción es inyectar a la red [de gas natural] un porcentaje adecuado de hidrógeno verde que logre una descarbonización significativa pero sin comprometer la operación de la red”, describió el especialista. 

Si bien el especialista reconoció que para generación de energía renovable Uruguay posee una reglamentación “madura” desde el 2002 (reglamento del mercado mayorista de energía eléctrica) y que se trabaja en la reglamentación para el caso de la planta de H2, sí planteó que aún hay algunos puntos a definir. 

“En el caso de los camiones, el desafío legal es la homologación, que nos resta saber qué condiciones se les exigirá a dichos vehículos impulsados a H2 para poder circular”, declaró Fernando Jiménez de Aréchaga.

“Además, se muestra la necesidad de hacerle algunos ajustes a la normativa de promoción de inversiones. Así como en la primera transición energética se dictó un decreto específico importante para las renovables, ahora es relevante que se dicte un decreto ad hoc que recoja las particularidades que tienen estos proyectos de hidrógeno verde”,continuó.

“Y como en cualquier proyecto de este tipo, también está el tema de permisología ambiental, de construcción, servidumbre para las líneas de transmisión, entre otros, que si bien se emanan de marcos jurídicos ya probados, es importante que se racionalicen los permisos para que no se convierta en un cuello de botella”, concluyó. 

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