El Comité de Asuntos Energéticos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) tuvo su primera reunión del año el día de ayer, miércoles 20 de marzo. El tema que convocó en esta oportunidad a empresarios, economistas y consultores del sector energético fue “El precio del gas en la Argentina”.

Aquel tópico no fue seleccionado al azar. Se ubica en el centro del debate por el avance de Vaca Muerta, del memorándum de entendimiento que permite a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) vender gas a consumidores finales de Argentina y el reciente anuncio de aumento de las exportaciones de gas a Chile durante los 8 meses de menor demanda local.

En el panel, integrado por Alejandro Einstoss, Gerardo Rabinovich Raúl García, se precisó cuál fue el resultado de las últimas subastas de gas en el país y el posible efecto del nuevo precio del gas en tarifas.

En detalle, Alejandro Einstoss indicó que a través de la licitación de gas interrumpible con precios de referencia en cada cuenca, realizada por CAMMESA para abastecer el período enero-diciembre 2019, se logró reducir el precio del gas de invierno 33% respecto al precio promedio 2017 y el de verano un 50%. Por lo que, «los resultados de la subasta parecen arrojar precios razonables para el próximo invierno».

Sin embargo, el experto advirtió que por su parte «el resultado de las primeras subastas de gas para cubrir la demanda de distribuidoras arrojó como resultado un precio promedio de USD/MMBTU 4.62, (un 18% superior a los USD 3,93 vigentes desde octubre hasta abril y un 32% superior al que pagará CAMMESA –interrumpible– el próximo invierno).

«Con esta configuración de precios la demanda prioritaria pagará el gas mas caro de mercado: aproximadamente un 20% superior a la industria y a la exportación y un 80% superior al que pagara CAMMESA», señaló Einstoss.

Como otro punto de debate, Raúl García, expresidente del ENARGAS y actual presidente at RG Consultores, consideró como «el peor de los problemas» a la macroeconomía.

«Un sector energético con las condiciones que se están dando podría ir mucho mejor si la macro funcionara como es debido», afirmó el referente.

Gerardo Rabinovich, exdirector general de Control de Gestión del Ministerio de Energía y Minería por el período 2016-2017 y actual vicepresidente del Instituto Argentino de la Energía, adhirió con su colega y advirtió que otro gran problema es que «no hay estrategia energética de largo plazo para la Argentina» y resaltó la importancia de poder trabajar en un plan porque «el sector energético es una ventana de viabilidad para Argentina».

«¿Cuáles serían las reflexiones sobre el planeamiento futuro no sólo del sector energético sino también del sector industrial y de transporte?», se preguntó otro de los asistentes.

Por su parte, el economista Guillermo Nielsen, exdiplomático, exfuncionario y  actual residente de Strategic Investments S.A. –una sociedad de inversiones en el sector energía–, invitó compartió 3 principales interrogantes para reflexionar a fondo:

  • ¿Cómo hacemos para que las decisiones de inversiones en este sector no estén contaminadas por la «Argentina inviable», que se manifiesta con el riesgo país?
  • ¿Qué andamiaje jurídico ponemos en marcha o qué compromiso político asumimos para garantizar que el sector energético, que está en una etapa relativamente temprana de desarrollo (por lo menos, en no convencionales), devenga en un sector World Class?
  • ¿Cómo hacer para que el sector energético sea razonablemente viable y pueda cambiar la macroeconomía?
Entrevistas

Alejandro Einstoss, miembro de la comisión directiva del Instituto Argentino de la Energía (IAE) y profesor titular en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad de Belgrano (UB).

¿Cuál fue su balance del encuentro? 
Yo creo que fue un encuentro muy bueno donde hubo miradas de distintos pensamientos, sobre un tema central de la energía de la Argentina que es el precio del gas y los estímulos que se están dando para aumentar la producción del gas.

¿Qué costo tiene hoy la producción del gas? 
Esa es la gran pregunta. No hay estudio técnico que yo por lo menos conozca que sea de público conocimiento donde haya una apertura de los costos de producción de gas, como tampoco los hay del petróleo.
Lo que sí hay, a partir de septiembre del año pasado, es la implementación de mecanismos competitivos a través de subastas, que dan indicios de cuál sería un precio similar al de un mercado de competencia para la determinación del mercado de gas.

¿Cómo evoluciona la curva aprendizaje de esos precios de subasta para energía eléctrica?
Los precios de subasta que estamos viendo, sobre todo para energía eléctrica, son resultado de la curva de aprendizaje que realizó la industria si se quiere entre 2016 y 2017, donde el mayor exponente es Tecpetrol que de tener una producción prácticamente nula, hoy produce el 13% del gas de Argentina.

Resultado de ese aumento y de la reversión de la decadencia productiva del gas en el país, el año pasado experimentamos por primera vez un crecimiento de la producción del 5%. Esto sucedió en un contexto recesivo, de aumento de la composición tarifaria e inflacionario que hizo que la demanda cayera más de 10 puntos.

Así y todo, la aplicación de subastas logra precios competitivos y son el reflejo de una curva de aprendizaje que se tránsito de una manera muy rápida, mucho más rápida que en Estados Unidos; haber llegado tarde, permitió que se capitalizara aquella experiencia.

En la primer reunión de 2019 del Comité de Asuntos Energéticos, algunos de sus colegas señalaron que el sector energético es la gran ventana para la viabilidad de la Argentina, ¿cómo es su lectura al respecto?
Desde el punto de vista macroeconómico, Argentina va a salir por un aumento de exportaciones.

De la reunión de hoy me queda claro que pensar que el gas de Vaca Muerta se va a poder exportar en el corto plazo todavía es ser demasiado optimista, sin sustento fáctico que lo respalde.

Con lo cual, poner toda la esperanza en Vaca Muerta para que sea el motor del crecimiento de las exportaciones de Argentina en los próximos años, y lo repito, me parece una mirada demasiado demasiado optimista.

Raúl Parisi, coordinador del Comité de Asuntos Energéticos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), consultor y escritor de temas de Energía.

Como primera reunión de este 2019 el Comité de Asuntos Energéticos se propuso tratar “El precio del gas en la Argentina”. Desde su perspectiva, ¿qué importancia reviste este tema?
El tema fue propuesto por el Instituto Argentino de la Energía “General Mosconi” y me parece muy acertado. Considero que discutir el precio del gas es un tema importante porque es la resultante de muchas otras cosas, hay que hablar de infraestructura, de producción, entre otras cosas.

¿Qué opinión le merecen los avances en Vaca Muerta? 
El futuro ya llegó, Vaca Muerta demostró que con petróleo en Loma Campana y en gas con El Fortín representa una formación muy rica y productiva de bajo riesgo.

¿Qué puede significar para el país empezar a exportar gas y petróleo? 
Es una turbina que puede resolver el problema macroeconómico.

Algunos de sus colegas consideran que esto no sería posible en el corto plazo…
Si nosotros queremos discutir la realidad y no aceptamos la bonanza es un problema nuestro. Vaca Muerta es una realidad.

¿Qué resta para que tenga el impacto positivo que señala? 
Lo que se necesita es determinación y apoyo para que se explote gas primeramente, que es el 85%. La solución es que Argentina se decida a sacar una Ley de promoción de la inversión –y no de subvenciones–, como cualquier otro país que quiere incentivar una actividad y lo realiza con incentivos fiscales; porque cuando aumenta la producción, las provincias cobran más regalías y el Estado termina recaudando más impuestos. Así que, resta dar el impulso inicial para que arranquen las inversiones.