La compañía Repsol estableció en 2019 una hoja de ruta para disminuir sus emisiones de CO2 paulatinamente, empezando por un 15% en 2025, hasta alcanzar la neutralidad en el 2050.

En el marco de la jornada “Más allá del hidrógeno”, organizado por el Instituto de la Ingeniería de España, Dolores Cárdenas, Advisor en Diseño de Producto en Repsol, destacó: “Estamos inmersos en este viaje de transformación”.

En este sentido, la ejecutiva remarcó que mayoritariamente producen combustibles y químicos de origen fósil, aunque incorporando componentes renovables, de acuerdo al mandato de la Unión Europea.

Buscamos procesar nuevas materias primas de origen renovable en nuestras refinerías, que nos lleven a una nueva paleta para las diferentes formas de energía de la movilidad, terrestre, aéreo y marítimo”, enfatizó la especialista.

Desde el punto de vista de la compañía española, hay diferentes opciones para desfolisizar la movilidad, ya que los combustibles líquidos renovables son compatibles con la infraestructura y los vehículos que hoy circulan por las carreteras.

Además, agregó que en el caso de los sintéticos la no dependencia de un residuo, o de una materia prima, los hace tener esa potencialidad ilimitada de fabricación. 

En esa línea, uno de los puntos fundamentales que se propone la petrolera en esta transición es la economía circular, es decir, utilizar esos residuos para convertirlos en combustibles o en polímeros que sustituyan los que hoy se producen con componentes fósiles.

Por otro lado, uno de los proyectos de la empresa sobre los que puntualizó Cárdenas fue el de una planta de biocombustibles avanzados en Cartagena, Murcia, que tendrá una capacidad de producción de más de 70 mil toneladas al año y estará en funcionamiento en el 2023. “Es nuestra primera realidad a nivel industria”, manifestó la directiva de Repsol..

Hidrógeno

“El otro pilar clave en nuestra transformación va a ser el hidrógeno y sus derivados para llegar a esas formas de energía de baja huella de carbono para la movilidad”, señaló Cárdenas sobre esta tecnología.

La directiva recalcó que una de las opciones principales para la producción de este vector, es la electrólisis. Aunque también apuntó hacia la fotoelectrocatálisis, en la cual lo que se hace es evitar la etapa de producción de esa energía renovable, y es la energía solar la que directamente convierte la molécula en hidrógeno.

“Si nos centramos en la movilidad, destinaremos ese hidrógeno en producir biocombustibles avanzados, también vamos a usarlo en pilas de combustible o en motores de combustión, que lo queme y sea un combustible de cero emisiones”, remarcó Cárdenas.

Asimismo, señaló que otro uso que están analizando en Repsol es embeber este recurso en la producción de combustibles sintéticos, capturando co2, produciendo hidrógeno renovable y sintetizando el crudo sintético.