Poco después de asumido Mauricio Macri a la presidencia, sectores del oficialismo comenzaron a reunirse con expertos de primer nivel del nicho de las energías renovables para la redacción de un proyecto de Ley de Generación Distribuida. El objeto del proyecto es habilitar a todos aquellos que radican en el suelo argentino a conectar su fuente de energía renovable y volcarla a la red eléctrica.

Para ello, el equipo de trabajo reunió todos los proyectos de Ley (7 en total) que durante el 2014 y 2015 presentaron legisladores de distintos partidos políticos, los analizaron, estudiaron y robustecieron con conceptos que permitan tener un efecto próspero en la práctica de inyección de energía renovable a la red.

El borrador está casi listo y se espera que durante los próximos días de este mes, legisladores del bloque Cambiemos se reúnan con aquellos congresistas que hicieron sus presentaciones para generar consenso sobre el escrito y luego presentar el proyecto en las comisiones respectivas de la legislatura.

En diálogo con energiaestrategica.com, fuentes allegadas al proyecto señalan que aún se están terminando de acordar algunos criterios dentro del propio equipo de trabajo.

Uno de los aspectos tiene que ver con la instrumentación de un Feed-in-tariff en lugar de una política de Balance Neto, por lo menos durante los primeros años.

Es que el hecho de establecer un mecanismo diferencial de precios por tecnología será más fructífero para alentar todas las fuentes limpias (eólica, solar, biomasa, mini-hidroeléctrica) y una amortización rápida del equipo renovable, lo que garantizaría un mayor éxito en la medida. Luego, con el pasar de los años implementar analizar la implementación del Balance Neto.

Por otra parte, se prende la creación de un fondo específico que permita tomar créditos para la compra de fuentes renovables. “Si el estado no sale con una apuesta fuerte será difícil incentivar este tipo de prácticas a escala residencial”, sostienen.