A mediados de la primera semana de julio, la cartera de Energía actualizó precios de bioetanol a base de maíz y a base de caña de azúcar. El primero aumentó de 11,87 (junio) a 12,47 pesos el litro. En lo que respecta al segundo, la suba que deberán pagar las refinerías para cortar las naftas con un 12 por ciento de biocombustible, según establece el estatuto, fue de 12,77 a 13,04 pesos el litro.

Se trata de la diferencia más acotada entre un biocombustible y otro de los últimos 15 meses, desde que se expidió la Resolución 44, en octubre del 2014. Desde luego que esta diferencia de precios tiene que ver meramente con una casualidad en la fórmula de costos que pondera Nación.

En diálogo con energiaestrategica.com, Patrick Adam, Director Ejecutivo de la Cámara Empresaria de Bioetanol de Maíz (Biomaiz), consideró que el aumento que se fue reflejando en los números del bioetanol a base de maíz tuvo que ver con el “vertiginoso aumento de precios de maíz”. Otro factor que tuvo que ver fue la inflación.

En lo que respecta a las tablas publicadas para el biodiesel, el Ministerio de Energía y Minería estableció la semana pasada un aumento en las alícuotas por derechos de exportación de 2 puntos, de 5,04 a 7,15 por ciento.

En lo que respecta a precios para el mercado interno, fijó un aumento de 11.706 pesos la tonelada para el mes de junio a 11.817 pesos para este mes en lo que respecta a la compra para la mediana empresa de biodiesel. La pequeña empresa percibió un aumento similar, de 11.849 a 11.958 pesos la tonelada.

Desde la Cámara de Empresas Pymes Regionales Productora de Biocombustibles (CEPREB) se mostraron muy conformes con esta alza de precios, ya que se ponderó en la formula un aumento a cuenta de los convenios laborales, vieja solicitada del sector.