Todos los expertos coinciden que en Jujuy, Argentina, se encuentra una de las reservas de litio más grandes del mundo. Este mineral, poco conocido a los ojos de la gente, tiene entre sus características, la gran capacidad de almacenar energía. Es cada vez más buscado por las compañías de tecnología, a sabiendas de que es la materia prima esencial que les garantizará la hegemonía en los mercados internacionales.

En gran medida, este mineral que nuestro país tuvo la bendición de encontrar en sus tierras, será determinante para avanzar en un proceso de independencia energética de cara al mediano y largo plazo. Es la herramienta que hace posible contener la energía generada por sistemas eólicos y fotovoltáicos, durante las horas en que el sol o el viento menguaron. También la base para algún día desarrollar un parque de automóviles que funcionen a energía eléctrica, como ya se está dando en Europa y Estados Unidos.

Por eso, Miguel Ángel Bravo, titular de Bravo Motor Company,  advierte sobre las políticas que se están llevando en la materia: “las empresas vienen sólo por los recursos naturales y para el Gobierno el éxito está solo en la industria minera”. En su opinión, se repite el esquema de “primarizacion y concentración para generación de valor industrial en el extranjero”.

Días atrás, el Secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, se reunió con el embajador de Japón en Argentina, Nasashi Mizukami, quién se mostró entusiasmado por la proximidad de la inauguración del proyecto de litio donde interviene Toyota, Caucharí Olaroz, que está ubicado a 4.544 metros sobre el nivel del mar en la puna jujeña, específicamente en el Salar de Olaroz, departamento de Susques.

También se conocieron proyectos de la firma Posco, la tercera en importancia en el rubro siderúrgico en Corea del Sur: invertirá más de 230 millones de dólares para el desarrollo del proyecto de litio Salar de Cauchari, en la provincia de Jujuy, donde proyecta un nivel de producción 80.000 toneladas por año para el 2020.

La empresa planea poner en explotación el proyecto para fines de 2015 o principios de 2016, con una producción inicial de 20.000 toneladas, con el objetivo de llevarla a 80.000 toneladas en 2020.

Es por la importancia de agregar valor a este recurso y lograr un modelo energético independiente, desarrollado y autónomo de los países centrales, que Bravo cuestiona la forma en que se están planteando las extracciones del litio. De hecho, Bravo Motor Company presentó tiempo atrás un proyecto vinculado a la fabricación de grandes baterías.

Argentina no tiene hoy la tecnología para hacerlo. Hay iniciativas en el ámbito de la investigación vinculadas al litio como las que está llevando adelante Y-TEC, el brazo tecnológico de YPF. Yo apoyo absolutamente  la investigación para tratar de obtener tecnologías de base relacionados a la industrialización del litio, pero entiendo de manera imperiosa que se necesita instalar inicialmente el estado del arte, hoy ya, y empezar”, sostiene Bravo.

Y sigue la idea: “te voy a dar un ejemplo análogo: si Perón en su momento no hubiera tomado la decisión de traer la tecnología nuclear alemana al país, nosotros no tendríamos hoy los avances que tenemos en esta área. En el caso del litio es lo mismo: mientras generamos conocimiento necesitamos de manera urgente tener fábricas de batería funcionando aquí”, insiste el emprendedor.

Bravo indica que “el kilovatio/hora cuesta entre 500 y 600 dólares a nivel internacional y hoy aquí lo estamos pagando 900 dólares. Y si fabricamos hoy podríamos tenerlo a 400 dólares el kw/hora e inclusive bajarlo a 300 dólares luego de 24 o 36 meses”.

En resumen, Bravo señala: “hay que decir en primer término que el estado necesita de la acumulación para poder resolver el problema energético del país. Tanto es así, que uno de los mayores usos de las baterías de litio en el mundo, se da en la acumulación de energía en los momentos de meseta de la demanda, para utilizarla en los picos de consumo. Entonces, básicamente se trata de hacer más eficiente toda la matriz energética, sobre todo cuando crezcan las energías renovables. Hoy tenemos 14 mil millones de dólares de importación de energía y lo que se necesita es una estrategia clara de lo que se va a hacer”.