El pasado 6 de julio se llevó a cabo el Congreso MAIZAR 2016, donde participaron las figuras más destacadas del sector del maíz y el sorgo, entre ellos industriales, comerciantes, científicos y funcionarios.

Allí, en la ponencia denominada ‘Futuro de las bioenergías’, el secretario de Agregado de Valor del Ministerio de Agroindustria de la Nación, Néstor Roulet, volvió a insistir sobre la idea de elevar el corte de bioetanol en naftas al 22 por ciento (actualmente la mezcla es del 12 por ciento) y motores Flex Fuel, los cuales pueden movilizarse con porcentajes indistintos de bioetanol o naftas.

El anuncio se dio en el marco de charlas informales que la cartera viene manteniendo con los productores. Desde el sector esperan con ansias un anuncio oficial que promueva la convocatoria de los distintos sectores y se avance en el proyecto, estos serían: empresas petroleras, fabricantes de automóviles y productores del biocombustible.

En principio se barajaba la alternativa de elevar el corte al 15 por ciento, no obstante desde Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) se pronunciaron en contra alegando que no pueden dar garantías en los automóviles por problemas con los límites de la oxigenación de las naftas. En cambio desde la entidad se manifestaron a favor de elevar la mezcla a un 22 por ciento respetando ciertos procesos de transición.

En diálogo con energiaestrategica.com, Patrick Adam, Director Ejecutivo de la Cámara Empresaria de Bioetanol de Maíz (Biomaiz), explica que la instrumentación de un corte de esa envergadura podrá darse en el plazo de 5 años ya que debe renovarse todo el parque automotor.

Detalla que en principio podrían funcionar dos surtidores: uno con el corte actual del 12 por ciento y otro con un 100 por ciento de bioetanol (alcohol hidratado). “Una vez completado el proceso se podría dar el salto del E22”, aclara el empresario. Para ello el Gobierno nacional deberá lanzar un programa de plan canje automotriz.

Se valora la postura de Roulet pero hay que hacer estudios y análisis de cantidades de bioetanol en naftas, dependiendo su especificación, y coordinaciones estaciones de servicios con fabricación de autos. Hay que ser muy serios en esto porque de querer instrumentarse a los apurones puede ser contraproducente”, resalta Adam.