Las energías renovables fueron nuevamente protagonistas en el Congreso AIREC 2019. En dos jornadas de intenso debate, se trataron todos los temas relativos a política energética de la actual gestión y cómo afrontaría el sector renovable eventuales cambios con la llegada de la nueva administración.

Un gran rubro sobre el cual se expresaron concretos avances y mayor certeza para su continuidad fue la generación distribuida. Quedan aún desafíos pero los motivos para celebrar existen.

Definido por el Gobierno como “El año de las energías renovables en Argentina”, el 2017 guardó discusiones técnicas, académicas y financieras de nivel para encarar este cambio de paradigma del sistema eléctrico nacional con la seriedad que exige el sector; lo que permitió lograr consensos y sentar las bases para el avance confiable de la generación distribuida a través de la Ley Nacional promulgada antes del cierre del año.

El detalle se vió durante 2018 y 2019, que fueron los años de implementación. “Lento pero seguro”, dijeron algunos. Pero la realidad es que el proceso nunca se detuvo y llevó a que hasta hace veinte días atrás ya existan los primeros 42 usuarios-generadores, por una potencia total de 344 kW.

“Trabajamos en un marco regulatorio solido y flexible –donde deba serlo– para que siga siendo útil y valido durante el mayor tiempo posible. Que en tiempos cambiantes de tecnologías nunca se sabe al 100%, pero estoy confiado de que tenemos por lo menos el periodo de 12 años en los que no habrá cambios”, dijo Ignacio Romero, director de Generación Distribuida en Secretaría de Gobierno de Energía de la Nación.

Entre los temas de debate definidos, se destaca el precio de la energía inyectada, el método de medición, ambos asimilados a las reglas del mercado. En lo que es normas técnicas, de potencias máximas y mecanismos de incentivos se les adjudicó cierta libertad para que la reglamentación sea fijada y adecuada por la Autoridad de Aplicación.

“Se definieron como puntos centrales los objetivos de 1000 MW de generación distribuida al 2030, se definieron los procedimientos de autorización de conexión, las normas técnicas y requerimientos de de seguridad –tanto para la instalación con para la verificación técnica por parte del distribuidor en estas conexiones . Esto es muy importante porque la única manera de acelerar la instalación es que los distribuidores tengan criterios claros y transparentes”, precisó Romero durante su participación en el panel “Análisis del potencial desarrollo del sector en auge de generación distribuida en Argentina”, durante el AIREC 2019.

Ignacio Romero, director de Generación Distribuida en Secretaría de Gobierno de Energía de la Nación

Durante aquel panel, moderado por el periodista Guido Gubinelli, también se precisó que ya se instrumentó el primer beneficio promocional que consiste en un certificado fiscal que se puede utilizar para pagar IVA o ganancias.

«Esto motiva una rápida recuperación para las empresas, ¿de cuánto es el beneficio?», consultó el periodista especializado en energía.

«Hoy por hoy, ese beneficio está en $30000 por kWp instalado. Es un beneficio que por su forma de aplicación es más inmediato para las empresas que para personas porque un inscripto puede descontarlo al IVA que es mensual, mientras que el pago a las ganancias es anual y tomará un poco más de tiempo», respondió el funcionario de Gobierno.

Como comentario adicional agregó: «está en curso la implementación de AFIP para que el crédito fiscal pueda ser utilizado por trabajadores de cuarta categoría, personas en relación de dependencia que paguen ganancias. Aún no hay otro caso igual en el país, será el primer certificado fiscal que podrá ser utilizado por personas».

La plataforma para los trámites ya se encuentra disponible, inclusive este mes se actualizó la Guía que detalla los pasos necesarios para la implementación de la Ley Nacional de Generación Distribuida (Ley No 27.424) en las diferentes jurisdicciones provinciales del país.

También establecido por aquella Ley, se ha constituido el fideicomiso FODIS, que tiene como objetivo principal facilitar un financiamiento acorde a los plazos y demás necesidades de este tipo de instalaciones.

«En septiembre logramos la transferencia de fondos. Los fondos que ya ingresaron al fideicomiso, sólo pueden ser utilizados para fomentar la generación distribuida. Lo importante es que la estrategia de diseño es que el fideicomiso provea una certidumbre de que habrá disponibilidad de fondos para fomentar este nuevo mercado y todos los actores que participan de él tengan una previsión un poco más a mediano plazo. También, junto al BICE avanzamos en negociaciones con bancos públicos para establecer los detalles de las lineas de financiamientos, que esperemos salgan cuanto antes», confió Ignacio Romero.

Ahora resta esperar que los usuarios generadores reciban créditos. Y ante las grandes posibilidades que genera, se aguarda también que sigan adhiriéndose provincias y que se sumen aún más distribuidores para que cada vez más usuarios accedan a estos beneficios. Hasta la fecha, ya son 99 distribuidores ubicados en siete provincias más Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de las 12 que ya adhirieron, que pueden empezar a conectar sus sistemas renovables y vender excedentes de energía.

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