En octubre próximo tendrá lugar una nueva licitación en la Argentina: la Ronda 3 del Programa RenovAr. Allí se disputarían arriba de 1.000 MW integrado por un mix de energías renovables que incluirá no sólo a la energía solar, eólica, biomasa, biogás y pequeños aprovechamientos hidroeléctricos, sino a la energía geotérmica.

En ese marco, las diferentes provincias se están preparando para participar. Tal es el caso de Entre Ríos, que junto a Ushuaia son las únicas dos jurisdicciones del país que aún no han adjudicado proyectos en licitaciones anteriores (Rondas 1, 1.5 y 2).

El pasado lunes martes 24, en la ciudad de Federación, las secretarías de Energía y Producción de Entre Ríos se congregaron juntos a actores del sector privado en una ‘Mesa Forestal’, donde se trató principalmente la posibilidad de que se desarrollen proyectos de biomasa con el apoyo del Gobierno provincial.

Puntualmente, están trabajando sobre un proyecto de 4 MW que funcionará a partir de chips de madera. En la zona hay alrededor de 200 toneladas de desecho forestal que el gobierno de Gustavo Bordet pretende aprovechar de cara a la Ronda 3.

“Esta es una mesa de trabajo específica que tiene como temática exclusiva la cuestión energética, ya que surge del trabajo que se viene realizando con el Sector Foresto Industrial a través de las Mesas de Competitividad, en donde se define la agenda de manera consensuada con representantes del sector”, dijo a la prensa Pablo Romero, secretario de Producción.

Lea también: «Misión comercial: el Gobierno de Entre Ríos busca inversiones en energías renovables»

En concreto, fue la tercera reunión de este tipo que organiza el Gobierno de Entre Ríos. En éstas se está queriendo definir cómo se presentarán con el proyecto a la futura licitación, es decir, con qué figura legal, y están avanzando en procesos de viabilidad técnica y ambiental.

Según pudo saber Energía Estratégica, en principio será el propio Estado entrerriano el que se presentará con el proyecto. Es posible que lo haga mediante Enersa, pero lo cierto es que todavía se está definiendo el marco legal.

Otra cuestión que están resolviendo las autoridades es los acuerdos de abastecimiento de biomasa con los aserraderos a un precio estable en dólares.

Cabe destacar que los contratos que firma CAMMESA con los inversores adjudicatarios de proyectos de energías renovables son a 20 años. Pero los proyectos de bioenergía (biomasa y biogás) tienen la posibilidad de salirse a los 10 años.

En efecto, el Gobierno de Bodet está buscando formalizar un acuerdo con los aserraderos por sus desechos a un plazo de por lo menos 10 años.