Juan Bosch: «Llegó el momento en que se den de baja los contratos que no fueron cumplidos y se libere el sistema de transporte»

Juan Bosch, Director de Negocios Internacionales en SAESA, analizó el mercado entre privados, sus plazos y tipos de contratos más atractivos. También sentó posición sobre cómo resolver los proyectos detenidos del Programa RenovAr y el Mercado a Término.


Matías Medinilla

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matiasmedinilla@energiaestrategica.com

El mercado entre privados se ve afectado en el país. Entre los proyectos detenidos del Programa RenovAr y del Mercado a Término que ocupan capacidad en el sistema de transporte nacional y la coyuntura macroeconómica que dificulta la forma de conseguir financiamiento, detiene el avance del sector. 

Al respecto, Juan Bosch, Director de Negocios Internacionales en SAESA, dio su punto de vista sobre el desarrollo del mercado entre privados en materia de renovables y sobre los emprendimientos en stand by. 

“Hay más demanda que oferta, lo que también puede llevar al alza del precio de la energía en el mercado privado de renovables”, señaló. Sin embargo aclaró que al “ser un mercado demandado, más pronto que tarde aparecerá la oferta y un punto de equilibrio”. 

Por otra parte advirtió que “a futuro se tendrá que importar combustibles fósiles, por lo que ello impactará en el costo de la energía eléctrica y habrá un precio medio más alto”. 

Sobre esto puso el ejemplo que en Argentina se paga más de 60 o 65 dólares el MWh, más del doble a comparación de España, pero que “con el excelente recurso solar y eólico que hay, y alguna estructura financiera que pueda armarse, se puede llegar a precios competitivos”. 

“Aún con algunas dificultades en el país, la oferta aparecerá, no a valores de USD 30, pero sí a aquellos que muestren el costo financiero argentino y puedan ser competitivos contra la energía del sistema que posee mucho combustible importado y contaminante”.

“Necesitamos generar nuestra propia energía para bajar las importaciones”, agregó.  

Justamente una de las formas de hacerlo involucra a los proyectos detenidos, que ocupan capacidad en el sistema sin poder utilizarse y “bloqueando el acceso al sistema de transporte a emprendimientos que pueden ser más dinámicos entre privados”.

“Todos esos proyectos tenían unas condiciones para su puesta en marcha, un plazo. Y creo que a la gran mayoría se le han dado prórrogas. Ya llegó un momento en que se den de baja los contratos que no fueron cumplidos y se libere el sistema de transporte”, opinó Bosch.

¿De qué modo? “Ejecutando las garantías o que se devuelvan según corresponda jurídicamente, pero abrir el espacio para que nuevos actores puedan avanzar con proyectos en esos sitios con recursos privilegiados”. 

El motivo para el especialista es sencillo por más que considere positiva la tarea del Programa RenovAr : “No se puede mantener bloqueado el sistema durante tantos años ni perder la posibilidad de generar energía de modo competitivo, con gas, viento y sol argentino”. 

“Si se fijan reglas de juego claras e iguales para todos, el mercado entre privados podría seguir desarrollando proyectos que generen valor agregado, mano de obra y desplacen las importaciones de combustibles extranjeros y fósiles”, argumentó. 

En cuanto a los plazos más atractivos en el sector, Juan Bosch reconoció que si bien “depende del perfil del cliente y de la coyuntura,” cree que “entre cinco y siete años es el plazo que resulta llamativo para privados para la compra de energía y asegurarse sus costos”. 

“En la medida que se profundice el concepto del mercado entre privados, los plazos serán más dinámicos, ya sea más cortos o largos. Hay usuarios que con tal de generar un ahorro relevante, pueden optar por un largo plazo, y otros que no tienen dicha posibilidad, preferirán un plazo de dos o tres años”, añadió. 

Los contratos Power Purchase Agreement (PPA), siguen siendo uno de los mejores para desarrollar energías renovables, según la mirada del Director de Negocios Internacionales en SAESA. Pero también “habría que repasar la regulación dado que quedó un poco severa para los proyectos privados el acceso a la capacidad de transporte”.

Con ello hace referencia a que las garantías que había que poner eran muy altas a comparación de las requeridas en un momento similar a los contratos contra el Estado en RenovAr. 

En otras palabras, lo que Bosch propone es “hacerle la vida más fácil para que los proyectos entre privados puedan avanzar más pasos y obtener más certezas sin incurrir en tantos costos antes de empezar el camino”.

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