El fantasma de la renegociación de contratos desaparece tras el diálogo público privado en Honduras

De acuerdo con el inversionista en energía Adolfo Larach, el gobierno y las generadoras renovables han mostrado buena voluntad para llegar a un acuerdo en las mesas de renegociación. El 18 de julio, a más tardar, se eliminaría toda incertidumbre.

El anunció del inicio de la Renegociación de Contratos con Generadoras efectuado el 1 de mayo pasado, encendió la alerta de muchos participantes del mercado eléctrico hondureño.

A poco más de un mes de aquel inicio del diálogo público privado las partes han expresado públicamente estar dispuestos a trabajar en conjunto para encontrar las soluciones a la crisis que atraviesa la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y el sector eléctrico en general.

Energía Estratégica se comunicó con generadores eólicos, solares e hidroeléctricos para conocer su análisis del avance de las instancias de diálogo público privado. Y, entre ellos, Adolfo Larach compartió un balance positivo a este medio.

“Todos los inversionistas hemos estado velando por que la ENEE esté fortalecida, que el sistema eléctrico en general se diversifique en actores, que haya apertura de mercado y transacciones entre agentes de todo tipo”.

“Considero que desde el gobierno buscan lo mismo solo que con esta medida de la nueva Ley hicieron una pausa en el camino para primero fortalecer la ENEE como agente, en vez de hacerlo al mismo tiempo que dinamizar el sector eléctrico haciendo más transacciones entre los agentes privados”, expresó Larach.

En el análisis que compartió también señaló que se habrían hecho a un lado “los miedos” al artículo 5 y 6 de la “reforma eléctrica” que determina que «en caso de no ser posible la renegociación, se autoriza plantear la terminación de la relación contractual y la adquisición por parte del Estado previo el justiprecio».

A la preocupación le habría ganado la apertura al diálogo: “muchos pensaban que se aproximaban expropiaciones pero en todas las conversaciones que hemos tenido ese término ha salido de las pláticas completamente descartado por el Gobierno”, consideró Larach.

Desde la óptica de este referente de las renovables se empieza a recuperar la certeza jurídica que terminará por incentivar el retorno de la inversión privada en el país

Restará que las mesas de renegociación concluyan con acuerdos aceptables para las partes. No será sino hasta dentro de 40 días que se pueda aclarar más el panorama.

“Participantes de la mesa de renegociación queremos cerrar este ciclo. Tenemos hasta el 18 de julio para lograrlo por Ley y por buena fe. Queremos hacerlo porque sino esto puede durar 2 años y eso no le conviene al país en este momento que urge de certidumbre para atraer inversiones al sector eléctrico y otras industrias que esperan como se desenvuelve estas negociaciones”, confió el empresario.

La expectativa es que puedan lograr consensos y los 28 contratos en juego puedan adaptarse para que sea un ganar-ganar para todas las partes.

En tal sentido, Adolfo Larach aclaró:

“Hay una necesidad y voluntad de renegociar para lograr un alivio a la ENEE en el flujo de caja en el corto plazo y asegurar que la ENEE haga las inversiones en reducción de pérdidas por hurto de energía. Podemos ponernos de acuerdo con esquemas de descuento de flujos financieros a cambio de liquidez y puntualidad de pagos, por ejemplo: renegociar una extensión de un plazo contractual a cambio de una reducción en el precio de ahora en adelante. Pero para eso los funcionarios de gobierno tenían que tener una autorización por Ley para hacerlo porque no estamos entre privados y ellos requieren un mandato del poder legislativo para gestionar acuerdos de este tipo”.

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