Argentina año a año avanza incorporando y proyectando propuestas de energías renovables para ampliar y reemplazar en ese sentido a su matriz, protagonizada hoy por combustibles fósiles, los que representan alrededor de un 90 por ciento del total de la matriz.

No obstante, en ese sentido, el crecimiento de estos últimos años en países vecinos como Chile, Brasil o Uruguay, es considerablemente mayor al argentino en el aprovechamiento de su potencial energético renovable.

Tanto en los países mencionados, como el América Latina en general, se han financiado (y continúan financiándose) buena parte de esos proyectos con capitales chinos, lo que no siempre resulta ventajoso.

Pablo Bertinat, referente del Observatorio de Energía y Sustentabilidad, docente de la Universidad Tecnológica Nacional, máster en sistemas humanos ambientales e ingeniero eléctrico, en diálogo con Energía Estratégica cuenta que “en general, lo que está haciendo China, es tener una política muy agresiva de entradas con inversiones mediante apoyos financieros, garantizando un ingreso al mercado de sus productos e incluso mano de obra directa”.

Explica que, “lo que hace en muchos de esos acuerdos, es asegurarse como contrapartida un flujo de materias primas para los futuros años, un ejemplo son las represas que se están construyendo en algunos países en donde los acuerdos son a pagar con petróleo, como el caso de Ecuador, o acuerdan con el pago de otras materias primas que les terminan siendo útiles, esto condiciona en muchos casos a las economías locales”.

Es por ello que remarca que “es necesario revisar la conveniencia o no de dichos acuerdos”, aunque aclara que no todo contrato se sostiene del mismo modo con China.

Otro problema que destaca está vinculado a la dificultad que tienen los países latinoamericanos al importar insumos y equipos, lo que obstruye muchas veces el desarrollo industrial nacional.

En ese sentido, Bertinat considera que se debería priorizar el desarrollo de la industria nacional en este tipo de acuerdos, de manera que pueda progresar el sector productivo de las energías renovables.

Es por ello que además alerta sobre las ventajas impositivas para la incorporación de energías renovables previstas en el proyecto de reforma de la Ley de Energías Renovables aprobada en el senado durante fines del año pasado.