3 de junio 2015

El Comité Argentino de Presas plantea modificaciones al proyecto de ley de energías renovables

El Comité Argentino de Presas (CAP) sentó posición sobre el proyecto de ley que impulsa las energías renovables y será estudiado hoy por los diputados de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, con chances de obtener dictamen. Consideran que el texto no incluye al sector hidroeléctrico, y por eso, enviaron una nota a Julián Domínguez, […]

El Comité Argentino de Presas (CAP) sentó posición sobre el proyecto de ley que impulsa las energías renovables y será estudiado hoy por los diputados de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, con chances de obtener dictamen. Consideran que el texto no incluye al sector hidroeléctrico, y por eso, enviaron una nota a Julián Domínguez, el presidente de la Cámara de Diputados, solicitando reformas.

Comunicado

El Comité Argentino de Presas, en su carácter de ente técnico especializado en la temática hidroeléctrica, procedió a analizar el Proyecto de Ley sobre “energías renovables”, impulsado por el senador Marcelo Alejandro Guinle.

Tal como está formulado, consideramos que el proyecto, de ser aprobado, profundizará y ampliará las falencias que tiene la Ley 26.190, de energías renovables, que este proyecto pretende complementar.

Se recuerda que la Ley 26.190, en su artículo 4, parágrafo b) excluye taxativamente del concepto de “energía renovable” a la que proviene de centrales hidroeléctricas de más de 30 MW de potencia instalada, sin que haya justificación alguna para ello, ya que el agua es un recurso renovable y, por ende, su aprovechamiento para la producción de energía debe ser considerado también renovable, independientemente de la cantidad de energía o potencia que se obtenga de dicho aprovechamiento.

El concepto de “renovable” para la generación hidroeléctrica –independiente de la escala de los proyectos – está claramente expresado en numerosos documentos de organismos internacionales, mientras que la limitación de dicho concepto a sólo los proyectos de menos de 30MW de potencia no está justificada bajo ningún criterio técnico.

Más allá de lo estrictamente energético, existen otras consideraciones que hacen de la utilización del agua a través de presas y sus embalses una medida estratégica a adoptar, cuestión que también ha sido objeto de extensos desarrollos y declaraciones internacionales durante la última década.

En particular se destacan las cuestiones vinculadas a la relación entre las presas, el bienestar socioeconómico y el Índice de Desarrollo Humano, y a la ya aceptada consideración de los embalses como reservas estratégicas frente a contingencias derivadas de los escenarios de Cambio Climático Global, como componentes muy importantes dentro de un esquema de “desarrollo sustentable”, que deja de lado viejos paradigmas ya superados por los nuevos estándares para la concepción de este tipo de obras.

El mismo Estado Nacional ha incorporado conceptos de avanzada en la definición y/o redefinición de proyectos hidroeléctricos en las diferentes provincias de nuestro país, a través de un programa específico que actualmente se encuentra en pleno desarrollo (PESE, Programa de Estudios en el Sector Energético). En ese sentido, la armonización del denominado “Proyecto Guinle” con los criterios que puedan Miembro de CIGB ‐ ICOLD 9 de Julio N° 192 – (R8324BHD) Cipolletti, Río Negro – República Argentina Tel/Fax (54) (299) 4773532 – E-mail: [email protected] – Web: www.cadp.org.ar introducirles los cuerpos legales que lo traten en las Cámaras del Congreso Nacional,sería una meta deseable y beneficiosa a los intereses nacionales.

El Comité Argentino de Presas puede realizar aportes en ese sentido. El proyecto comentado no solo mantiene el carácter discriminatorio existente en la Ley 26.190 contra la hidroelectricidad a mediana y gran escala, sino que pretende
acelerar aún más las inversiones en “renovables”, impulsándolas a través de un amplio abanico de medidas de promoción, las que sin duda serán costosas para el fisco nacional, con pretensiones de imponer su utilización para los grandes usuarios, lo cual seguramente elevará los precios de la energía y/u obligará a instrumentar nuevos y muy costosos subsidios, contra toda lógica técnica y económica.

Si bien es cierto que ante la opinión pública distintos sectores promueven las denominadas energías renovables, lo cual en términos generales es compartido por este Comité, consideramos que el concepto de las mismas no debe ser distorsionado, y que su implementación debe ajustarse a los intereses estratégicos del país.

Para la redacción del presente proyecto como para la redacción de la Ley 26.190, el Comité Argentino de Presas no ha sido consultado, con lo cual el proceso participativo y amplio que debiera haber tenido una iniciativa de estas características no ha sido completo. Sin duda nuestra participación hubiera aportado una visión que hubiera enriquecido la concepción del instrumento legal y el debate que obligadamente debe existir alrededor de temas de tal importancia, elementos indispensables para la toma de decisión por parte de los legisladores, de forma tal de lograr el mejor resultado posible, sin discriminaciones ni sesgos innecesarios.

En tal sentido, el Comité Argentino de Presas considera imprescindible elaborar otro proyecto de ley que sea superador de la ley 26.190. Entre los temas que se consideran de especial importancia se menciona la derogación del artículo 4, parágrafo b) de la Ley 26.190 , y la no exclusión de la hidroelectricidad a toda escala de producción de las promociones con las que se pretenden impulsar a las demás fuentes renovables, de forma tal que dicha Ley se convierta en un instrumento que apuntale el Desarrollo Nacional de manera equilibrada, haciendo el mejor uso posible de los abundantes recursos renovables factibles de ser utilizados a lo largo y ancho de la República Argentina.

El Comité Argentino de Presas se pone a disposición de las Autoridades y Legisladores a los efectos de colaborar activamente en la redacción de un nuevo cuerpo legal que regule sobre esta materia, en el entendimiento de que el equilibrio en el uso de los recursos naturales es vital a los intereses de la Nación Argentina.

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5 Comentarios

  1. carlos felix badano

    Estoy totalmente de acuerdo con el hecho de considerar a los aprovechamientos hidroeléctricos como integrantes de las energías renovables, sin discriminación de límites de potencia. Entiendo que las limitaciones de potencia, deberían ser el resultado de estudios de Impacto Ambiental particular para cada sitio de emplazamiento de los proyectos hidroeléctricos.
    Otro aspecto a considerar es la combinación de los recursos hidroeléctricos con los eólicos, que suelen ser complementarios. Esto es ,cuando hay «seca», suele haber vientos y cuando las lluvias se intensifican suelen disminuir los mismos ( ejemplo emprendimientos en la región del Comahue) Todo esto debería ser el resultado de un análisis técnico profundo en los Estudios de Pre factibilidad ( consideraciones de mediano y largo plazo, etc.)que sustentan y atraen a los Inversores

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  2. Cristina

    Sin conocer en profundidad estos temas, me parece muy criteriosa la opinión de Carlos Felix Badano. Adhiero…

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  3. J.I.P.González

    El uso de las grandes represas hidroeléctricas está siendo limitado por un prejuicio, que no tiene ningún soporte técnico, y que elimina el mejor sistema de generación, regulación de los ríos, contención de inundaciones, extensión del riego, generación de energía con altísimo rendimiento, y capacidad de almacenamiento para el uso de las otras energías renovables que más desarrollo están teniendo, que son la energía solar y la eólica. Ambas requieren mecanismos de acumulación porque en caso contrario JAMAS SE VAN A USAR EN FORMA MASIVA. Esos mecanismos de acumulación los pueden proveer con el mayor rendimiento posible, las grandes obras hidroeléctricas.

    Se podrán construir las energías alternativas, eólica y solar, pero no se van a utilizar si no recurrimos a mecanismos de almacenamiento. Es increíble que se trate de llevar adelante un proyecto de ley que no tiene el aporte de los que son especialistas en la materia. Están asesorados por gente con bajo nivel técnico, movidos por cuestiones ideológicas y no por conocimientos técnicos, o por deseos de mejorar el medioambiente. No se puede mejorar el medioambiente si se dejan de lado las tecnologías que permiten hacerlo. Ninguno de los especialistas que están asesorando sobre esto, estarían aconsejando a los políticos si tuvieran que hacerse cargo de las consecuencias que esto tendrá para el país.
    Las grandes obras hidroeléctricas incluyen en sí mismas mecanismos de acumulación. Estos mecanismos de acumulación pueden ser extendidos a otras energías alternativas que también lo requieren y que permitirá extenderlas para ser un reemplazo en el futuro de las energías fósiles. Sin acumulación JAMÁS SE EXTENDERÁN las energías solar y eólica más allá de un 15%. Y para hacerlo tendremos que tener en marcha con bajísimo rendimiento plantas de generación en stand by con combustibles fósiles.
    Estamos con una situación energética compleja. No tenemos la opción de equivocarnos. Esto deberían tenerlo en cuenta los políticos que están impulsando los proyectos de ley. Esto no es un tema ideológico ni religioso. Es un tema técnico.
    Espero que prime la sensatez y esto sea revisado.

    Saludos

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  4. J.I.P.González

    Facua ha elaborado un estudio con datos de septiembre de 2013 a enero de 2014 sobre el suministro eléctrico en diez países europeos. El precio del Kilowatt-hora de España es 48,2% más alto, que el precio del kilowat-hora, del país europeo más barato. El artículo no dice las causas. Pero son conocidas. España es el país europeo con la mayor incidencia de energías alternativas de la Unión Europea.
    No es esto lo malo. Lo malo es hacerlo sin acumulación. Esto ha obligado a tener centrales en marcha en stand by, en grandes cantidades malgastando con bajísima eficiencia combustibles fósiles. Y esto implica emitir CO2 sin obtener siquiera el beneficio de la energía eléctrica, para generar un respaldo a energías que son absolutamente y rápidamente variables.
    Esto obliga a tener centrales convencionales de energía eléctrica en marcha en stand by porque a medida que crece la cantidad de energía de alta volatilidad suministrada a las redes, no es posible compensarlas con la rapidez necesaria cuando esas energías crecen o desaparecen de golpe.
    Y esto además del costo en combustible implica un costo en inversiones. Los españoles tienen más del doble de capacidad instalada que la que necesita el país, para actuar como respaldo de energías alternativas que no tienen acumulación.
    Esto refuerza el comentario anterior. Es bueno saber, que más allá de las emisiones, que por supuesto son de todas formas menores, y de los costos, que por supuesto manejados así, son mucho mayores, tarde o temprano tendremos que reemplazar TODA LA ENERGÍA FÓSIL porque el petróleo en 30 o 40 años no lo vamos a tener.
    Por lo tanto no tendremos energía de respaldo para mantener a las alternativas, si no generamos mecanismos de acumulación. Y esto requiere enormes inversiones que no se pueden hacer de la noche a la mañana, pero que deberían prever las leyes que promueven a las energías alternativas.
    Y resalto que dentro de las energías alternativas, las grandes centrales hidroeléctricas estabilizan perfectamente al sistema energético, tanto cuando generan en forma convencional, como cuando generan la energía acumulada por ejemplo de la energía eólica, de enorme abundancia en varios lugares de nuestro país, en particular el sur argentino.
    Y convertir dichas centrales, en centrales de acumulación se puede lograr con inversiones muy menores en comparación con las tradicionales para poder agregar, sí, en forma segura energías alternativas que son muy beneficiosas bien manejadas, pero que son altamente caprichosas.
    Y algo más. Tenemos capacidad actual en nuestro país de todas las tecnologías necesarias para hacerlo.
    Insisto en que la ley que se está intentando promover, debería estar revisada por especialistas.
    Saludos

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  5. Manuel E. Espinosa

    Me adhiero a lo expresado en los comentarios anteriores, que considero suficientemente claros y razonables. Las centrales hidroeléctricas, sea cual fuere su potencia instalada, podrán continuar produciendo energía eléctrica cuando se haya terminado la era de los combustibles fósiles. Las centrales de bombeo serán siempre uno de los mejores acumuladores de energía que dispondrá la humanidad.

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