La industria del biodiesel sabe que puede perder este año no menos de 750 millones de dólares, si no logra destrabar la próxima semana la negociación con la Unión Europea, en Bruselas, para abrir nuevamente el mercado del Viejo Continente.

Toda esta situación, además del cierre del mercado de Estados Unidos y el impacto de las retenciones, entre otros problemas, puso en jaque a la industria del biodiesel cuyas plantas están prácticamente paradas por estos días. Una situación difícil para los 20 mil empleos directos que ofrece el sector, y que puede fácilmente duplicarse con la actividad indirecta que generan las fábricas ubicadas principalmente en la zona núcleo.

Así el sector oleaginoso no pasa por un buen momento, con la molienda de soja que, según las proyecciones, registraría una caída de 42,5 millones a 35 millones de toneladas para este año, hecho que implicará una pérdida de ingresos fiscales para el Estado nacional cercana a los 700 millones de dólares.

Según explicó a Infobae Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y del Centro Exportador de Cereales (CEC), «esto se debe al derecho de exportación, fijado el 3 de septiembre de 2018, igual para el poroto de soja que la harina, el aceite y el biodiesel del 18%, más $ 4 por retenciones, que pedimos que se baje a $ 3. Hoy se pagan 10 dólares más por tonelada exportada de molienda de soja que por el poroto, y por eso se primarizó la exportación», dijo.

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«Desde que salió el decreto el año pasado, los barcos que vienen solo a buscar poroto de soja, sin procesarlo para vender valor agregado, creció un 220%, más que duplicando las ventas de materia prima al mundo, y en particular a China. La caída en la molienda ronda el 20% y un 30% en la exportación. Esto tendrá un impacto en los ingresos fiscales y en la mano de obra. Estimamos en más de 700 millones de dólares en el 2019», señaló Idígoras.

Objetivos a corto plazo: Europa e India

Todos los esfuerzos del sector, con apoyo del gobierno nacional, estarán puestos entre el martes y miércoles próximo en la definición de una respuesta favorable a la negociación abierta hace dos meses por el biodiesel argentino con la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la Unión Europea.

Según Idígoras, «hoy las ventas a Europa están cerradas y nos encontramos en la etapa final de la negociación. La próxima semana, la Comisión Europea analizará con los 28 países del bloque el acuerdo de volumen y precio para el biodiesel argentino. Si esto progresa podría ser ratificado y publicado en el Boletín Oficial europeo a mediados de febrero, para comenzar con operaciones de exportación en marzo. Para nosotros sería una buena noticia».

Los empresarios y funcionarios argentinos saben que el acuerdo, que tendría una duración de cinco años, es complejo en su definición, ya que además de fijar ítem como precio y volumen para los futuros envíos argentinos de biodiesel al mercado europeo, también deben definirse cuestiones como el listado de empresas participantes, certificaciones, control aduanero y administrativo.

Por último, la apuesta del sector oleaginoso no solo es ganar mercados, sino también consolidarlos. A raíz de esto, una comitiva de CIARA y CEC acompañará al presidente de la Nación, Mauricio Macri, a la gira oficial que realizará a la India y también a Vietnam, en febrero próximo. Solo en la India, Argentina tiene allí un comprador de unos 3 millones de toneladas de aceite de soja cada año, lo que representa el 80% de las necesidades de ese mercado de abastecerse de este producto oleaginoso. Las empresas oleaginosas buscarán ganar una mayor porción de mercado en lo que se muestra como el segundo mayor importador mundial de aceite de soja, ya que apuesta fuerte también a trabajar con las ventas de aceite de girasol.

Fuente: Infobae.