El proyecto viene tomando forma desde 2006, aunque recién fue incorporado a Google en 2013. Básicamente, como se explica en la web de Makani (que significa viento en hawaiano) el concepto es un cometa diseñado aerodinámicamente, con cuatro rotores, sujetado mediante un cable muy resistente a una base terrestre pero con la libertad para alcanzar alturas superiores a las que llegan los aerogeneradores. Según se asegura, girando en círculos, «cada cometa individual puede generar un 50% más de energía«.

La electricidad baja a la red por la atadura, hecha de hilos conductores que rodean un núcleo de alta resistencia. La correa lleva la energía de la cometa a la red, y conecta la cometa a la estación terrestre.

La estación terrestre, a su vez, se utiliza como un lugar de anclaje para la cometa cuando no está en vuelo. La estación de tierra ocupa menos espacio de suelo y es significativamente menor que las turbinas de viento convencionales y es allí donde descansa el software que permite controlar toda la operación.

Otra particularidad por la cual es considerada de mejor prestación, es que estos cometas de energía requieren menos material para generar más energía, y pueden alcanzar vientos más fuertes en las zonas altas. Como resultado, pueden estar situados en más lugares mientras que requieren menos espacio en el suelo.

Actualmente, se está trabajando en el pasaje de un prototipo de menor escala a otro que sea de la escala del producto final. En principio, se trataría que las cometas de energía funcionen en las plantas eólicas ya existentes.