Guillermo Franke es socio gerente de FKE Technologies S.R.L., consultoría en administración de proyectos, gestión de procesos, recursos humanos, sistemas de gestión energética (ISO 50001) y auditoria energética. En entrevista exclusiva con este medio, habla del comportamiento del sector industrial y comercial ante el consumo energético, el caudal de consultas que su compañía recibe y cómo impactaría una posible quita de subsidios de los servicios energéticos.

¿Qué balance hace sobre el número de consultas de auditorías que está realizando? ¿Qué sectores son los que más se interesan por esta medida?

Este es un año electoral, por lo que considero difícil tomarlo como muestra representativa en el comportamiento normal de los Clientes, por otra parte las auditorías de Eficiencia Energética así como la implantación de Sistemas de Gestión de la Energía son iniciativas que lentamente van difundiéndose y generando conciencia en el Mercado. (Cabe destacarse la gestión conjunta de la Secretaría de Energía de la Nación con la Unión Industrial Argentina/Córdoba, como también la de la Secretaría de Desarrollo Energético con el INTI la EPEC y el APIE en este sentido).

Existen en Córdoba ejemplos de grandes empresas autopartistas que desde algunos años viene trabajando en el tema, inducidas por sus casas centrales y también PYMEs de sectores autopartistas y agroindustria que por requerimiento de sus Clientes o por haberse inscrito en el PRONURE (Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía) han mostrado su interés. También he recibido consulta de hoteles y hospitales de la ciudad interesados en reducir sus costos y mejorar su competitividad.

¿De haber quita de subsidios, subiría el número de consultas?

Sin lugar a dudas los subsidios a las diferentes fuentes de energía disminuyen el interés de los potenciales clientes, a incorporar este tipo de cambios en la cultura a sus organizaciones.

¿Y cómo impactará la inminente quita de subsidios que tarde o temprano el gobierno nacional deberá impulsar?

El sinceramiento en precios seguramente induciría a los clientes a prestar mayor atención al recurso escaso que hoy en día representa la energía, a producir el cambio cultural que se requiere en sus organizaciones de modo tal de contribuir a la mejorar de su competitividad, de las cuentas de la nación, y de la sustentabilidad del planeta.

Actualmente, ¿qué sectores son los que más energía derrochan?

Considero que muchas de las grandes empresas nacionales o multinacionales, cuyos productos son comercializados en el exterior y sus precios compiten globalmente, donde su público de interés no solamente está en el país, han incorporado los conceptos de eficiencia energética antes que la mayoría de las empresas en el Mercado y están en el camino de minimizar el derroche de energía.

Ahora es el turno del resto de las grandes empresas, las reparticiones/empresas públicas y las PYMEs. Ellas deben rápidamente incorporar a su ADN cultural la ‘Gestión de la Eficiencia Energética’: tomando conciencia de sus consumos de energía, comprometiéndose con la reducción de los mismos, revisando sus métodos, midiendo sus consumos de energía y aplicando la mejora continua en su gestión energética.

Ya sea por causa de los subsidios o por no ser un requisito del Cliente, de las reglamentaciones ambientales o de la presión social en cuestiones de sustentabilidad, estas empresas no se han visto obligadas a evaluar su gestión de la energía.

¿Se puede apreciar un crecimiento en el montado de parques industriales sustentables?

No dispongo de estadísticas para responder a esta pregunta. De todos modos cada vez es más frecuente en las nuevas empresas la consideración de factores ambientales y de eficiencia energética.