La colaboración conjunta de instituciones públicas y privadas, como la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), la empresa Metrogas y el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) han llevado a cabo un interesante estudio denominado “Potenciales ahorros de gas en la Argentina por mejoras en los sistemas de calentamiento de agua”, el cual presenta una estimación de los potenciales ahorros de gas natural si se realizasen tres posibles iniciativas.

La primera de ellas consiste en la implementación de equipos más eficientes en el consumo de gas, es decir, la concreción de un etiquetado energético clase A, para determinar y clasificar aquellos aparatos desde los más a los menos eficientes.

La segunda acción implica la incorporación de equipos solares para el calentamiento de agua (lo que se denomina calefones y termotanques solares). Y la última de las tres iniciativas se encuentra en la utilización de economizadores de agua caliente para optimizar su uso.

El equipo de ingenieros que llevó a cabo este muy interesante estudio, y que fue liderado por el profesor ingeniero Salvador Gil de la Unsam, determinó los índices de ahorro energético utilizando modelos prospectivos de aplicación en las tres acciones mencionadas precedentemente. Los resultados hipotéticos a nivel país fueron los que se presentan a continuación.

En primer lugar, la introducción de calentadores de agua solares a un porcentaje determinado de usuarios: los estudios realizados hasta el momento señalan que con una mínima inversión inicial pueden lograrse importantes ahorros en gas, del orden de los 25 mil millones de dólares acumulados en los próximos 15 años, a la par de estimular un importante desarrollo industrial y económico en el país e incrementar las exportaciones de gas licuado de petróleo (GLP).

En segundo lugar, el cambio de los equipos convencionales a los más eficientes en el mercado, es decir, los equipos que tienen etiqueta de eficiencia energética Clase A, según las normas NAG implementadas por el Enargas. Como resultado esperado, el equipo de investigadores de la Unsam estableció que incorporando dispositivos economizadores de agua a todos los usuarios se podría generar una reducción significativa tanto de gas natural como de agua potable. Estos dispositivos, que ya tienen gran difusión en Europa y Estados Unidos, reducen el consumo de agua entre 35 y 50 por ciento.

Suponiendo que el 30 por ciento de los usuarios residenciales adopta sistemas solares subsidiados, el resto pasa sus equipos convencionales a los de mayor eficiencia y todos adoptan economizadores de agua a un nivel de ahorro del 35 por ciento, el gas residencial disminuiría en 20 por ciento en los próximos 10 años, aun cuando el número de usuarios siguiera su crecimiento natural.

Los resultados de este estudio indican la necesidad de promover programas y políticas que impulsen el recambio de los artefactos convencionales que, juntamente con la promoción de la industria de fabricación nacional, generen un cambio en la estructura de consumo y también de fabricación de artefactos a gas que sean más eficientes.

Como conclusiones de este trabajo y en base a las presentaciones realizadas en el Congreso de la Nación, se puede concluir lo siguiente:

– Es imprescindible promover la demanda con incentivos económicos (subsidios) y planes de financiación. Por ejemplo a través de las facturas de gas o luz, deducción o adelanto de impuestos, subsidios.

– Hacer obligatoria su implementación en nuevas construcciones y edificios. Deducción de impuestos y créditos blandos.

– Coordinar con programas de eficiencia energética.

A modo de reflexión del presente trabajo, es importante destacar que la incorporación de estos tipos de tecnologías para mejorar los consumos globales de gas natural en el país es un instrumento necesario para la aplicación de políticas de eficiencia en el largo plazo. Hoy existen en el Congreso de la Nación iniciativas que buscan estimular este tipo de programas de mejoramiento de consumo en el gas natural, tal y como lo establece el estudio descripto. Es de esperar que si se logra un importante consenso para el establecimiento de un legislación en la materia se logrará un ahorro exitoso de gas natural.

Resulta necesario que desde el Estado se continúe con este tipo de investigaciones que producen resultados positivos y una mejora de los índices de consumo de energía y mitigación de la contaminación ambiental, al margen de potenciar importantes ahorros económicos al país.

Por ello, creemos imperiosa la asignación de mayores recursos financieros sobre estos desarrollos para obtener mejores resultados y con mayor rapidez, ya que la Argentina es un país eminentemente gasífero-dependiente, y cualquier aporte que contribuya a su eficiencia en el consumo será sumamente positivo