De acuerdo al cronograma oficial, hoy lunes 22 de julio debieran adjudicarse ofertas presentadas en la licitación de energías renovables Mini Ren Ronda 3, donde están compitiendo 52 proyectos por 323,5 MW.

Sin embargo, según pudo saber Energía Estratégica, este hito podría postergarse momentáneamente.

El motivo tiene que ver con que, a fines de la semana pasada, las empresas Ingenio Ledesma e Ingenio San Isidro presentaron un reclamo de más de 20 fojas en mesa de entradas de la Secretaría de Energía argumentando un error por parte de CAMMESA.

Allí las compañías señalan que hubo una evaluación arbitraria sobre sus respectivos proyectos, Ledesma Bioenergia (7 MW) e Ingenio San Isidro (10 MW), por considerarse que no se trataban de “centrales nuevas”, lo que motivó a que CAMMESA las descalifique desde lo técnico.

El documento presentado exhorta a la Secretaría de Energía a que las ofertas efectivamente puedan competir en la licitación y que quede impugnada la Disposición 84/19.

Las empresas aseguran que sus propuestas no tienen nada que ver con centrales en funcionamiento o ampliaciones, sino de proyectos nuevos que se construirán especialmente para esta ocasión, de resultar adjudicatarias.

Cabe descartar que la compañía salteña, para su emprendimiento Ingenio San Isidro, ofertó el precio más bajo en la categoría de ‘biomasa’: 104,5 dólares por MWh.

Lea también: «Uno por uno, los precios ofertados por cada empresa en la licitación de energías renovables Ronda 3»

Los dos proyectos que actualmente están compitiendo, Rosario de la Frontera (5 MW) y Gas de Biomasa Fermosa (3,5 MW) ofertaron 105,9 dólares por MWh y 106,5 dólares por MWh, respectivamente. Ledesma, en cambio, propuso el precio más alto: 107 dólares por MWh.

Hay que señalar que si se habilitara la participación de estos dos proyectos, las cuatro centrales sumarían una potencia de 25,5 MW, superando apenas en 0,5 MW el cupo que fijó el Gobierno: 25 MW.

Ante este escenario podrían suceder dos cosas. O se adjudican los emprendimientos con ofertas más competitivas, quedando uno fuera, o bien se amplía el cupo y quedan seleccionadas todas las centrales de biomasa.

Con respecto a biogás sucede algo similar, el cupo de 10 MW fijado por el Gobierno fue superado en 9 MW.