¿Por qué hubo proyectos de energías renovables que no pudieron construirse?

Porque el país entero entró en una debacle. Hay pocas industrias que lograron mantener sus niveles de actividad en los últimos cuatro años. Y, ni que hablar de concretar sus proyectos de expansión. El riesgo país, la crisis económica, el alto costo de la financiación, y la laxitud del gobierno en el control de los avances de los proyectos son algunas de las razones. También la irresponsabilidad de algunas empresas que presentaron proyectos sin tener certezas sobre como financiarían su ejecución, aun antes de la evidencia de la crisis.

 ¿Peso más la situación económica país o las empresas que intentaron especular con vender contratos?

Pasaron las dos cosas. La crisis arrasó con todo, pero también hubo empresas que ofrecieron precios demasiado  bajos, solo para ganar, y con el único propósito de venderlos luego. Nosotros -Luft Energia-, por ejemplo, presentamos en RenovAr 2, unos 600 MW, para los que teníamos inversores dispuestos a poner el 30 por ciento en equity y el financiamiento del resto.

Perdimos contra precios muy bajos, proyectos que finalmente nunca vieron el sol (literalmente). Los números no cerraban. En ese momento pensé que ojalá nosotros estuviéramos equivocados, y que de verdad alguien pueda construir proyectos a esos precios. Pero no es lo que paso.

En este contexto… ¿Se deberían flexibilizar las condiciones para reactivar proyectos o aplicar sanciones?

Creo que el gobierno debiera analizar caso por caso, porque una cosa son proyectos que arrancaron y están avanzados, aunque con dificultades, y otra cosa son los que no hicieron nada. Definitivamente a los que no avanzaron hay que darles una opción: o le ceden los proyectos al Gobierno y pierden todos sus derechos, o pagan los punitorios.

¿Y qué debiera hacer el Gobierno con la capacidad de transporte disponible?

No imagino que en lo inmediato la Argentina pueda incentivar nuevas licitaciones, porque hay energía en abundancia en el marco de una economía inactiva. Ojala se reactive, y con eso, las energías renovables.

A futuro…¿es necesario seguir con subastas o apostar al mercado entre privados?

La  contracción en la actividad económica que sufrió el país en los últimos años hizo que la demanda de electricidad haya caído.  Por lo cual no hay necesidad inmediata de mayor generación eléctrica, y hasta que no haya mayor claridad sobre la política tarifaria es difícil que empresas quieran apostar al MATER.

¿No hay nada para hacer en el corto plazo?

Creo que hay un nuevo gran desafío, que es lograr fomentar la energía distribuida y la electrificación del transporte público. Necesitamos insertarnos en la tendencia mundial de la transformación de la matriz energética y de hacer nuestra generación de energía más sustentable.

 ¿Con o sin Vaca Muerta?

Vaca Muerta nos permite crear una oportunidad rápida de revertir nuestro déficit en la balanza comercial, y las energías renovables subirnos al tren del futuro.