La Cámara de Diputados trabaja sobre una Ley Nacional de Generación Renovable Distribuida, que consiste en regular conexiones de energía limpia de usuarios particulares que deseen comenzar a generar la electricidad que consumen (prosumidores).

Según actores del sector, las cosas se encaminan para que este mes la Comisión de Energía y Combustibles dictamine la Ley y pueda avanzar sobre el otro comité donde debe ser tratada: la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Luego de este proceso podrá someterse a la votación en Cámara.

Hay dos proyectos en cuestión pero ambos convergen en varios puntos, por lo cual no se suponen mayores inconvenientes para que la Ley avance. Sobre todo considerando que actores y entidades del sector, entre ellos los ministerios de Producción y Energía y Minería, dieron sus puntos de vista y fueron tenidos en cuenta en la elaboración de los escritos.

Entre estos sectores estuvo incluida la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA). Claudio Bulacio, gerente de la entidad, manifiesta su apoyo a la Ley, sobre todo teniendo en cuenta que en el escrito original del proyecto se planteó bajo un esquema de tarifas de incentivo (‘Feed-In-Tariff’) y se modificó por uno más conveniente para las distribuidoras: el ‘Net Billing’.

Se trata de un sistema neto de facturación que permite contrastar el valor monetario de la energía limpia generada por la fuente renovable sobre la energía consumida durante un mismo período. Así se balancean ambos saldos monetarios, dejando fuera otros conceptos como impuestos –recaudación provincial- y el Valor Agregado de Distribución –VAD, que corresponde a la recaudación de las distribuidoras por servicios de operación, mantenimiento e inversiones en redes.

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Consultado por este medio acerca de planteos de ciertas entidades que apuntan a que los prosumidores tengan la posibilidad de negociar con otros actores y no sólo con las distribuidoras –como sucede actualmente y está previsto en la normativa-, Bulacio manifiesta que no habría inconvenientes siempre y cuando no se afecte el cargo del VAD.

Ha sucedido en otros países que prosumidores no estaban obligados a pagar por este servicio, lo que llevó a que las distribuidoras tuvieran cada vez menos contribuyentes para el mantenimiento de redes, viéndose erosionada su rentabilidad.

Este efecto se conoció como el ‘espiral de la muerte’, donde las compañías, ante la necesidad de sostenerse, deben aumentar sus cargos a los pocos usuarios que no están en condición de prosumidores –que generalmente son los de menor poder adquisitivo-, generándose un circulo negativo. Uno de los casos paradigmáticos es España, que tuvo que gravar un ‘impuesto al Sol’ con el fin de resolver este conflicto.

Una de las entidades que propone con mayor fuerza esta idea de descentralizar a las distribuidoras como vendedoras de energía eléctrica y que se cree un mercado entre privados, configurando la figura de Agentes Comercializadores, por ejemplo, capaces de comprar energía a prosumidores y vendérselas a otros usuarios, es el Comité Argentino del Consejo Mundial de Energía (WEC, por sus siglas en inglés).

En diálogo con Energía Estratégica, Julián Tuccillo, Ingeniero especialista en energías renovables y miembro del Consejo Consultivo de la WEC Argentina, remarca que sería interesante que la Ley argentina contemple este punto de vista. (Descargar la propuesta de la entidad).

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Tuccillo precisa que en partes del mundo donde funciona la figura de Agentes Comercializadores, son ellos los que pagan el impuesto a las compañías eléctricas por uso de red por KWh (VAD, en Argentina). Este cargo es parte de su negocio de compra y venta de energía renovable, así el prosumidor se beneficia aún más en su tarifa eléctrica y la distribuidora no pierde ingresos. Un mercado que rueda, asegura Tuccillo.

No obstante, Bulacio considera que incorporar nuevas figuras tenderá a complejizar el esquema, provocando que la Ley de Generación Renovable Distribuida se demore en el Congreso. “Me parece que el mecanismo debiera ser lo más sencillo posible», apunta.

Y reflexiona: «si el usuario vende energía al MEM (Mercado Eléctrico Mayorista), qué opinión tiene el AFIP al respecto». «Lo importante es que no se pierda el sentido en hacerlo», remata el gerente de ADEERA.

Por su parte, Tuccillo marca un contrapunto con Bulacio y advierte que si no se tienen en cuenta este tipo de expansión del mercado eléctrico, la Ley de Generación Renovable Distribuida “nacerá muerta”.

“Tenemos regulaciones implementadas hace años en provincias como Santa Fe, Mendoza y Salta que no han masificado la generación distribuida porque de base está la incompatibilidad de los roles asignados a las distribuidoras; y no hay libertad para el prosumidor”, justifica.