La propuesta fue presentada a las nuevas autoridades nacionales del área energética por la entidad que representa a casi medio centenar de compañías, entre ellas las mayores del país: Edenor y Edesur, que atienden a la zona metropolitana; y las provinciales de Córdoba y Santa Fe.

ADEERA sugiere que cada jurisdicción decida sobre el tipo de descuento a realizar, como pueden ser “tarifas especiales para usuarios residenciales, otra para jubilados y pensionados, mediciones individuales o comunitarias, medidores prepagos«, entre otros.

Entendemos que se debe dejar de subsidiar al usuario que por su situación puede hacerse cargo de los reales costos del servicio y destinar los recursos públicos resultantes a promover inversiones”, sostiene la asociación.

ADEERA califica de “compleja” la situación que atraviesan las distribuidoras, ya que “sus ingresos totales, en cualquiera de las jurisdicciones, no reflejan y son inferiores, a los costos económicos del servicio”.

Por otra parte, para asignar la tarifa social la entidad aconseja “considerar la situación del usuario y su capacidad de pago, para lo cual no debería influir exclusivamente el nivel de energía consumida”.

En otros casos, señalan las distribuidoras, “dada la informalidad que rige en algunos barrios donde no hay medidores y el Estado se hace cargo del pago de la luz, primero debería regularizarse la situación para poder integrarse al sistema formal y seguro de electricidad”.

La asociación recuerda que hay gobiernos provinciales y distribuidoras eléctricas que ya aplican subsidios sobre las tarifas del servicio, como por ejemplo Edea en Mar Del Plata; Ecsapem en Catamarca; Epec en Córdoba y Edelar en La Rioja, entre otras.

Ya sea a través de un descuento en la factura o mediante un pago mínimo fijo a fin de mes, los clientes que por su propia condición económica no pueden afrontar el pago total, reciben una ayuda”, explica ADEERA.

A la vez, para “sujetos en situación de vulnerabilidad que no cuenten con una tarifa social”, existe en algunas compañías un sistema de energía prepaga, a través de la venta anticipada mediante el uso de medidores especiales que, a diferencia del método tradicional, permiten controlar el monto que se quiere consumir.

Con recursos adecuados y suficientes, las distribuidoras operando en forma prudente y económica, pueden hacer frente a los costos de operación, mantenimiento e inversiones”, concluye ADEERA.