La decisión es clave porque está en carpeta la construcción de un segundo abastecimiento a Bariloche, paralelo al actual que, por una cuestión de economía y sentido común, debería ser manejada por el mismo operador.

La línea existente fue construida por la provincia y administrada originalmente por la Dirección General de Energía (DGE), que además de transportar la electricidad actuaba como proveedor mayorista de la energía de la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB).

El electroducto y ese contrato los heredó Edersa, cuando se privatizó el servicio, en 1995.

Hace 12 años la CEB comenzó a comprar la energía directamente en el mercado eléctrico mayorista y Edersa quedó como prestador de la función técnica de transporte (Paftt, en la jerga técnica). La tarifa era la misma desde 1992, en virtud de acuerdo suscripto originalmente en 1987.

El plazo de ese acuerdo se cumplió en marzo del año pasado y la secretaría de Energía de la provincia interpretó que había caducado la concesión para que Edersa opere y mantenga esa línea y las estaciones transformadoras.

La resolución del secretario de Energía, Sebastián Caldiero, fue emitida el 1 de noviembre de 2017 y nunca se publicó en el Boletín Oficial. “Río Negro” obtuvo una copia de ese texto, que no aparece en ninguna base de datos oficial.

La subsecretaria de Energía Eléctrica, Andrea Confini, y Caldiero reconocieron la existencia de la resolución y la justificaron en la finalización de la concesión de 30 años.

Pero se trata en realidad de una batalla más en la guerra entre el gobierno y los dueños de Edersa. La principal distribuidora de la provincia no logra el mismo reconocimiento tarifario que las otras dos prestadoras: CEB de Bariloche y Cearc de Río Colorado.

Como considera que se trata de un conflicto de intereses entre más de un agente del mercado eléctrico, Edersa recurrió al Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), que si emitió alguna orden o recomendación, no se conoce. “Río Negro” pidió datos pero no obtuvo respuestas oficiales. “Se trata de un problema provincial”, dijo una fuente del ministerio de Energía de la Nación.

Una vez vencido ese contrato de 1987, la tarifa del transporte debería haber quedado regulado por los precios del mercado que impone el ENRE.

La línea tiene una tensión de 132 kilovoltios (kV) y nace en Alicura. Recorre la estepa rionegrina hasta Pilcaniyeu y continúa hasta Bariloche.

Fuentes de Edersa sostienen que en noviembre la CEB dejó de pagarles la factura. En la cooperativa barilochense lo negaron y hasta mostraron los comprobantes, pero como el modo de cobro del transporte de electricidad sufrió cambios en los últimos meses, no es sencillo saber de qué lado está la razón.

Diario de Río Negro – MARTÍN BELVIS