El Ingeniero Carlos María Muñoz, uno de los referentes de la empresa  ABATEC SA, cuenta a Energía Estratégica que han diseñado un sistema denominado ‘BD4-MG’ con el que se puede llegar a procesar hasta 1.000 litros diarios del glicerol resultante del proceso de fabricación del biodiesel para transformarlo en un 35 por ciento de metanol, un 25 por ciento de ácidos grasos y el resto en glicoles.

Una vez obtenidos estos componentes resultantes, los dos primeros son reincorporados a la reacción de alta temperatura para la elaboración del diésel verde y “en lugar de tener que comprar grandes volúmenes de metanol para seguir produciendo biodiesel (que provienen de combustibles fósiles y no como antes que se obtenían de la madera) podemos reutilizar los desechos de la propia planta para producirlo, lo que claramente ayuda a reducir costos y amortizar el equipo”, explica.

“Así, el costo de la reacción química bajaría de 2 pesos el litro de aceite, a aproximadamente 1,60 el precio del litro. Es decir, un ahorro cercano al 20 por ciento en el costo de la reacción, calcula Muñoz.

Además, el profesional destaca que actualmente buena parte de los productores de biodiesel venden el glicerol sobrante a compañías “por poco dinero” o, como opción secundaría, optan por refinarlo, “pero es un proceso altamente costoso por el elevadísimo precio de las máquinas para realizar la depuración”, indica, por lo que esta propuesta se presenta como una alternativa cabal a este componente sobrante.

Los únicos insumos necesarios en este original proceso son agua y energía”, concluye Muñoz.