En abril de este año, los gobernadores de Santa Fe, Miguel Lifschitz; Entre Ríos, Gustavo Bordet; y Córdoba, Juan Schiaretti, enviaron una carta dirigida al ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, solicitando una tarifa de precios superior a las que cerraron en la Ronda 1.5 del Programa RenovAr.

Los mandatarios justificaban que en esa zona del país el recurso eólico y solar está por arriba de la media mundial, pero que no podían competir con territorios de la calidad de vientos, como la del sur, y grados de insolación como las del norte, donde los valores están entre los más altos del planeta.

Uno de los puntos más fuertes de los gobernadores era que sus provincias están más cerca de los principales puntos de demanda eléctrica del país. Es decir, no habría pérdidas significativas durante el despacho de la energía para su consumo.

La propuesta fue bien recibida por el jefe de la cartera de Energía, quien quedó en analizarla. Sin embargo, la Ronda 2.0 sólo vino con la novedad de que se regionalizaron cupos a subastar.

En el caso eólico, el país se dividió en 4 zonas: ‘Patagonia’ (200 MW); ‘Buenos Aires’ (200 MW); ‘Comahue’ (200 MW) y ‘Resto’ (100 MW). Todos bajo un mismo precio máximo de 56,25 dólares por MWh.

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Esta medida está despertando algunas críticas en los empresarios. Una de las más fuertes viene de parte de desarrolladores ligados al Parque Eólico de Rufino -Santa Fe-, proyecto que ya cuenta con capitales unidos para su desarrollo.

Cabe recordar que poco antes de asumir la actual administración de Mauricio Macri, la empresa desarrolladora del proyecto ya tenía un acuerdo casi cerrado por 110 dólares el MWh. Sin embargo, con el Programa RenovAr, ese acuerdo tácito quedó sin efecto.

Fuentes ligadas al emprendimiento explican que ahora de la única manera que el parque eólico de 25 MW se pueda ir a licitación a un precio menor de 56 dólares por MWh es asociándose a un organismo público o al sector privado, o bien vender el proyecto a alguna compañía que cuente con el financiamiento para desarrollarlo o capacidad para tomar créditos a tasas casi nulas.

“Así como está planteada la licitación, pareciera ser que está orientado para que los jugadores sean pocos y muy fuertes”, advierten las fuentes vinculadas al proyecto.