En este contexto de emergencia sanitaria por el covid-19, ¿el desarrollo de proyectos renovables sigue en curso?
Sí. En lo que respecta al sector renovable hemos visto harto interés de empresas por entrar al sector. Si bien el nuevo virus nos afecta gravemente en la economía y salud, creemos que impactará a corto plazo y las inversiones para energías renovables continuarán, ya que son a largo plazo.

¿Identifica nuevos proyectos estratégicos para apalancar luego de esta contingencia?
Es interesante lo que preguntas. Para nosotros, este escenario ha sido también una oportunidad para replantear algunos negocios. Ahora estamos dando pasos bien interesantes en proyectos con almacenamiento.

Estamos hablando con inversionistas para empezar a desarrollar distintos luegares de la región como Chile o Perú.

¿Puedes adelantar alguno de estos?
Sí. Ya estamos preparando una oferta para proyectos en Perú con baterías incluidas por contrato.

En Chile, estamos estudiando cuál va a ser el sector al cual dirigirse y estamos conversando con los inversionistas sobre dar pasos firmes en lo que va a ser la inserción en el negocio de almacenamiento.

¿Proyectos de cuál escala planean desarrollar?
Estamos trabajando proyectos que puedan almacenar desde los 10 MWh hasta los 30 MWh por día.

¿Hay una tendencia por optar por almacenamiento BESS?
Estamos explorando cuál va a ser la mejor alternativa. Pero hasta ahora los que hemos evaluado con fuerza son sistemas BESS.

Hicimos diversos estudios de distintas fuentes de almacenamiento.  El aire comprimido depende un poco de las condiciones geográficas, las sales fundidas tienen costos muy altos comparados con lo que se puede retornar y el hidrógeno, si bien es una fuente muy importante considerar, su cadena de producción consideramos que está incompleta todavía.

¿Qué tipo de tecnología ven que será la más competitiva para estas soluciones?
Principalmente, por los plazos, la vida útil y los horizontes en los que se están evaluando los proyectos, la tecnología que va a ser «la reina» creemos que va a ser el litio.

¿En su empresa evalúan incorporar servicios complementarios?
Sí, nos interesa bastante.

¿Cuáles prevén cubrir?
Está en estudio todavía cuál va a ser el más rentable. Pero entre las cosas que hoy día eliminan o frenan lo que es la integración de las energías renovables se puede nombrar al control de la inercia y control de la frecuencia.
Creemos que las baterías pueden terminar por garantizar el crecimiento hacia un sistema flexible, estable y confiable. Esto nos dará la oportunidad de llegar al 100% de renovables.

Las generadoras a carbón entraron en cuenta regresiva, ¿cree que el almacenamiento con batería reemplazará aquella potencia firme que necesitan las renovables «variables»?
Los bloques térmicos pueden ser reemplazados por tecnologías como concentración solar en el norte y baterías en el sur.

¿Considera que será necesario algún tipo de régimen de fomento para estas tecnologías?
Le falta un poco a la regulación para que se pueda abrir una ventana real a los proyectos de almacenamiento.
Sin dudas en un año o dos, yo creo que Chile va a tener el mismo crecimiento que ha tenido con la energía solar distribuida pero en almacenamiento distribuido.
Hemos sondeado a los fabricantes y están todos a puerta de tener tecnología con precios más competitivos. Esto llamará a un más desarrolladores a buscar este mercado.

Aprovechando que mencionaste desafíos regulatorios y generación distribuida, ¿están expectantes a la ley larga?
Sí, súper expectantes. La idea de que se pueda abrir la comercialización de energía puede ser la explosión final que le faltaba a la generación distribuida.

La energía eólica y la fotovoltaica fueron las que abrieron la puerta al mundo distribuido y bajaron muchas barreras que existían. Antes, teníamos sólo 4 generadores y hoy están abiertas cientos de empresas que desarrollan estos proyectos renovables.

Tal vez ahora empiecen a aparecer más empresas que emprendan también a desarrollar almacenamiento.