De acuerdo a lo precisado por Andrés Tahta, Vicepresidente Ejecutivo de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, “están entrando 650 molinos a la fecha, sin contar la Ronda 2 ni el mercado entre privados”. Lo aseguró en el congreso Energyear 2018.

Las máquinas tienen un destino concreto: los 22 proyectos eólicos adjudicados en las licitaciones Ronda 1 y 1.5 que promovió el Gobierno nacional, por 1.473 MW, sumado aquellos emprendimientos que avanzaron a través de renegociaciones de viejos contratos (Resolución 202): 7 parques por 450 MW.

“Los aerogeneradores que se instalarán en el RenovAr estarán en el orden de entre 3 y 3.5 MW”, analiza en diálogo con Energía Estratégica Leonardo Barragán, Director Comercial de Ventus, empresa de capitales uruguayos que ha intervenido en más de 800 MW eólicos sobre los 1500 MW instalados en aquel país; y han construido casi 100 MW en forma completa.

Cabe destacar que las centrales que se supieron montar en la Argentina años atrás contaban con tecnología de 2 MW. De hecho, el Parque Eólico de Arauco (etapa 4) se está construyendo con equipos de la nacional IMPSA de 2 MW de potencia.

Barragán señala que actualmente inclusive, a nivel mundial, se están instalando equipos del orden de los 4 MW. Pero advierte: “la logística, con máquinas más grandes, es más compleja”.

En ese sentido, el titular de la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE), Erico Spinadel, agrega: “hay lugares por donde ciertas unidades pasan y otros que no. No todas las carreteras nuestras tienen curvas que permiten que palas de 60 metros de longitud puedan moverse”.

“Necesitamos vías de acceso; puertos que nos permitan acumular equipos y redes de carreteras que permitan su transporte hasta el lugar donde deban ser instalados”, apunta al ser consultado por este medio.

Por su parte, otro experto en la materia, Oscar Ferreño, actual Director de Ventus y ex Jefe del Área de Generación de UTE, añade que “hoy el límite –en la producción de aerogeneradores on shore (en tierra) está en 4 MW”; “aunque Gamesa tiene algún prototipo de 5 MW”, señala.

En diálogo con Energía Estratégica, Ferreño recuerda que aquel modelo se había lanzado en 2014 y tenía las palas segmentadas en 2 secciones. Pero remata que no prosperó ese prototipo y que en el mercado se consolidaron aerogeneradores con palas enteras, de hasta 4 MW.

Los tres especialistas consultados coincidieron en que este tipo de aerogeneradores de mayor potencia abarata el costo por MW instalado, y por ende de MWh eólico. A mayor potencia se requiere menor cantidad de unidades, menor terreno para instalación de equipos y menos costos en logística, aunque medios de transporte más grandes.

El Director de Ventus afirma que hoy día el precio por MW eólico instalado ronda los 1,5 millones de dólares, pero que los costos de materiales en realidad significan poco más de la mitad de ese precio final, por lo cual se especula con que en los próximos años el precio de la tecnología continúe cayendo. Este fenómeno se dará de forma inminente por el aumento de demanda previsto a nivel mundial.

“El costo de producción del molino tiene 2 aspectos: su costo de producción, de desarrollo tecnológico (diseño, ingeniería), y el costo de materiales”, divide Farreño.

En cuanto a materiales, el experto asegura que “son baratos”: “algunas toneladas de acero, muy poco de cobre, algunos imanes permanentes en algunas tecnologías y mucha fibra de vidrio. Si se vendiera como chatarra el costo es muy bajo”.

De aquello, el costo por inversión de diseño representa “más o menos la mitad del costo del aerogenerador”, asevera; por lo tanto, “a medida que se producen más molinos, los costos de investigación y desarrollo (I+D) van bajando porque se prorratea”.

En otro orden de cosas, un aspecto que menciona el Director Comercial de Ventus, Leonardo Barragán, es que si bien es mejor contar con equipos de mayor potencia, podría destacarse apenas un punto negativo. “Cuanto más densidad de potencia tenés por máquina, tenés más incertidumbres asociadas a la indisponibilidad”, observa.

Al respecto, ejemplifica: “si tengo 5 máquinas de 4 MW en un parque eólico de 20 MW y queda fuera de servicio una, es un quinto por ciento de indisponibilidad; cosa que con máquinas más pequeñas esto no sucede”.

Sin embargo, Barragan indica que las ventajas comparativas de instalar aerogeneradores más grandes en los parques eólicos sigue siendo mayor a lo que son máquinas de menor potencia.