El proyecto surge a un año de la instalación de una miniturbina hidrocinética colocada en el tramo Luján de Cuyo del canal San Martín, prueba piloto parte del proyecto denominado ‘Turbinas hidrocinéticas en cauces para la generación de energía eléctrica’.  El Comité Director de la idea, integrado por miembros del Instituto de Energía, perteneciente a la Secretaría de Desarrollo Institucional de la Universidad Nacional de Cuyo (UNC), y directivos de la empresa estatal Invap Ingeniería S.A., está trabajando para desarrollar turbinas de 40 KW de potencia con componentes nacionales.

Se trata de tecnología capaz de capturar parte de la energía de la velocidad que tiene la corriente del agua y, así, generar electricidad.

En el mundo se están instalando y capturando, principalmente en corrientes marinas (energía mareomotriz), hasta 1 MWh con estas turbinas. Nosotros estamos visualizando y proyectando desarrollar una turbina de 40 KW de potencia para un canal de riego, pero tenemos zonas donde podemos instalar potencias significativamente mayores que esta”, enfatiza el ingeniero Dante Bragoni, secretario del Instituto de Energía de la UNC, en diálogo con energiaestrategica.com.

En cuanto a los estudios de la prueba piloto, puesta en marca el 1ro de abril del 2014, cuenta que ya han obtenido una validación del proyecto, que los resultados han sido buenos y se encuentran en “las últimas etapas”.

Sin embargo, al tratarse de una conexión ‘en isla’, es decir, sin contacto al tendido eléctrico, la autoridad detalla que están gestionando con la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (Cammesa) el volcado a la red de la energía eléctrica que se obtenga. “Estamos acordando un contrato con Cammesa para ampliar sobre nuevos territorios y habilitar una conexión a la red; al inyectar energía, podremos mostrar la confiabilidad eléctrica que tiene un sistema de generación de esta naturaleza”, explica la autoridad.

Asimismo, la propuesta una vez desarrollada, buscará insertarse dentro del mercado. Los componentes con los que se fabricarán las turbinas son en mayor medida hechos en el país. “Salvo elementos que tienen que ver con la conversión de la energía (de alterna a continua, y luego nuevamente a alterna para poder ser utilizada en la red) e imanes permanentes importados, el resto de los productos son todos nacionales”, destaca Bragoni, quien asegura que estos últimos podrán ser sustituidos en el corto plazo.